El encanto de los pequeños comercios centenarios

|

Valorar:
preload
Silvia Sánchez, empleada de Can Frasquet desde hace 11 años, atendiendo a un cliente.

Silvia Sánchez, empleada de Can Frasquet desde hace 11 años, atendiendo a un cliente.

05-07-2014Teresa Ayuga

El corazón de Palma alberga un buen número de comercios centenarios. Mantienen sus puertas abiertas después de pasar por multitud de vicisitudes. Son, en general, negocios de carácter familiar, muy especializados y que se distinguen por un trato personal. La excepción son los que después de superar los cien años de vida se han visto obligados a cerrar. Tiendas como Can Picornell, la cerería más antigua de España, o Ca La Seu, la espartería más arcaica de Europa con casi 500 años de antiguedad, han dicho adiós a su cita diaria con la ciudad.

Los motivos de cierre derivan de varios factores, pero sin duda uno de los principales es la poca competitividad que tienen estas pequeñas tiendas frente a las grandes superficies. Para poder luchar contra estos gigantes, los pequeños comercios buscan la especialización y el servicio personalizado. Aquí se entabla la lucha entre lo artesanal y lo industrial. Una lucha desigual que las multinacionales tienen ganada si hablamos de horarios o precios. La falta de rentabilidad ha obligado a otros al cierre.

En el siglo XVII nacían comercios como Can Frasquet o Can Joan de s’Aigo; el Forn Fondo y Vidres Gordiola aparecieron un siglo después y han logrado sobrevivir hasta hoy.

El comercio tradicional no tiene por qué estar en peligro de extinción: si perduran en el mercado es porque ofrecen algo que no se puede encontrar en otro sitio. Son productos de una categoría óptima y, sobre todo, son únicos e irreemplazables. Es, en todo caso, imprescindible que se adapten a los cambios y a las necesidades de los clientes sin perder su esencia. En el caso de la juguetería La Industrial, que mantiene la oferta de juguetes clásicos y de colección, pero también ha añadido algunos productos que están de moda entre los niños.

Hay que remarcar que normalmente estos comercios centenarios son familiares y en la mayoría de casos la dirección está a cargo de un abuelo, que alguna vez fue nieto, como por ejemplo el famoso Forn de sa Pelleteria Ca’n Miquel, que desde el siglo XVI ha surtido de dulces gran parte de la isla pero que cerró en 2012. Su dueño falleció meses atrás y nadie recogió el testigo. Antiguamente, era habitual que los hijos heredasen la profesión del padre.

Cada vez son menos los negocios que mantienen su esencia. La confitería Frasquet es la única de Palma que cuenta con obrador propio en el mismo emplazamiento. Este es un oficio que ha quedado relegado a las grandes distribuidoras. Lo mismo ocurre con los exclusivos proveedores de La Industrial, ya que cada vez son menos los que trabajan con juguetes clásicos. También mantiene su esencia la Sombrerería Casa Julià, que tras varias generaciones permanece en el mercado de los sombreros con un producto peculiar, artesanal y siempre de calidad.

Comentar

* Campos obligatorios
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1

yo misma
Hace más de 5 años

sobre ese tema , en muchos estamentos publicos ,si te atienden en catalan,,algunos/as,con cara de asco y pocas ganas de atender,tanbien los hay que atienden en castellano , pero RADICALISTAS ,DE QUE PUÑETAS VAIS, son puestos de trabajo que se supone que se consiguen por oposiciones, y vuestro deber es servir y dar informacion , sobre todo ,con educacion, no salir de compras en hora de trabajo y respetar los 20 minutos de merienda, eso en funcion publica , LO HE PALPADO ,Y VISTO , HO SEA ,MENOS CATALANISMO ,EN MALLORCA la mayoria ,entienden ,EL CASTELLANO

Valoración:0menosmas

Pere
Hace más de 5 años

L'important és que atenguin correctament en català, força! Arran!

Valoración:-4menosmas

yo misma
Hace más de 5 años

yo soi autonoma ,tengo un pequeño negocio en una barriada de trabajadores,nunca gane como para ser rica ,se puede decir que trabajo sin sueldo ,y llevo casi 2 años que he de esperar a que cobre mi maridocobre para pagar el autonomo y la cuota de la larma,y con apuros ,PERO SI CIERRO PIERDO MIS AÑOS DE COTIZACION y sinceramente no me da la gana regalar ni un centimo de mi sudor al estado ,voi apurada de gastos pues pago relijiosamente todos los impuestos .pero en mis nervios llevo el trabajar perdiendo dinero ,y sin ayudas del gobierno .los autonomos POBRES ESTAMOS OLVIDADOS

Valoración:3menosmas

Laura
Hace más de 5 años

Mas que el encanto es la batida y desaparicion general de los pequeños comercios pues basta pasearse para ver muuuuuuuchos locales en venta o en alquiler , la avaricia politica de querer sangrar al comerciante con irpfs del 20 por ciento mientras las grandes superficies ya trampean para no pagar mas que el 1 con sus sicpas y demas paraisos, si lo pagan , esto es España, poca produccion y muchos caros improductivos aferrados a la teta publica.

Valoración:19menosmas

chotegar
Hace más de 5 años

Es increíble que se gaste dinero publico en abogados para el president o en puticlubs de Rusia y se deje desaparecer una tienda de 500 años.Y ahora van y los votan de nuevo.

Valoración:17menosmas
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1