La directora danesa recibió el premio Evolution Vision 2022 de manos de Antonio de la Torre. | Pilar Pellicer

Lone Scherfig está encantada con su premio Vision Award. Esta mañana ha aparecido con él en el Portitxol Hotel para atender a los medios tras recibirlo ayer en la gala inaugural del Evolution! Mallorca International Film Festival en el Teatre Principal de manos de Antonio de la Torre, que protagoniza su nueva película, The movie teller. Scherfig solo tuvo palabras de alabanza para De la Torre, a quien describió como «un actor de clase mundial», y también habló maravillas del festival, el cual «es un regalo para la ciudad con una muy buena selección de películas».

Scherfig, que dijo que ya había estado en Palma hace años aunque solo durante un periodo muy corto de tiempo, se mostró muy contenta «de poder conocer mejor la ciudad ahora». A su vez, la cineasta danesa, autora de cintas como Una educación, One Day o La amabilidad de los extraños, se encuentra ahora rodando en Barcelona The movie teller, película que adapta una novela de Hernán Rivera Letelier que habla de una niña chilena que se refugia viendo películas en un cine de la realidad que la rodea.

El padre de la niña es Antonio de la Torre, a quien Scherfig está descubriendo como un actor «brutal de nivel muy alto». A su vez, la directora también habló de «los buenos equipos de rodaje que hay en España donde se nota que hay mucha tradición fílmica».

Preguntada sobre si nota haberlo tenido difícil por ser mujer y hacerse un hueco en el mundo de la industria fílmica, la cual ha sido nominada a los Oscars por su cinta Una educación, anunció que «en Dinamarca siempre fue más fácil que en otros países», aunque sí percibe que «en según qué trabajos cuesta más que se fíen de ti y de tu experiencia si eres mujer».

En cualquier caso, Scherfig destacó que «me gusta poner el foco en la otra parte» y habló de «los muchísimos hombres que también me han ayudado y trabajado conmigo en mis películas» y zanjó el asunto comentando que «siempre he sentido que si no me iba bien es porque no era buena, no porque fuera una mujer».

No obstante, sí realizó una reflexión que tuvo que ver con otra invitada y premiada de excepción en el festival, Nastassja Kinski, de cuya carrera se pasó un vídeo ilustrativo en la gala de ayer. Scherfig comentó que recuerda una frase que Kinski dice en la cinta de Tess, de Roman Polanski, y que habla de que sus manos y su cuerpo pertenecen al varón con el que está. «En su momento me parecía una cita preciosa, pero ahora me doy cuenta de que es una locura, y me permite ver que estoy un poco atrasada en mi feminismo».

Finalmente, Scherfig habló de la experiencia de ir al cine como «algo genial» por estar «sentada en una sala con otra gente y poder disfrutar juntos de una historia», algo que va muy ligado a lo que narra en su nueva película y que es, en el fondo, lo que motiva el Evolution! y a todos aquellos que aman el cine.