La actriz Vicky Luengo, en una imagen de archivo. | Efe

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A la actriz mallorquina Vicky Luengo no paran de llegarle proyectos. Protagoniza Chavalas, el primer largometraje de Carol y Marina Rodríguez Colás y que se estrena el 3 de septiembre y, además, acaba de finalizar el rodaje de su próxima película, Suro, y del remake de Historias para no dormir. En Chavalas Luengo encarna a Marta, una joven fotógrafa de Cornellà que se ve obligada a volver a su barrio de toda la vida donde se reencuentra con sus amigas de siempre. El intento de huir de ese mundo, del que se avergüenza un poco, chocará con el sincero amor de sus amigas porque «puedes sacar a la chica del barrio, pero no al barrio de la chica», como le dirán. Una historia de amistad exclusivamente femenina, algo «muy necesario» detalla la actriz.

La cinta llega con el Premio del Público del Festival de Málaga bajo el brazo. ¿Es el premio más importante?

—No sé si es el premio más importante, pero sí es el regalo más importante que puede tener un equipo y un proyecto como este. Por esto hacemos esto, para que viendo nuestra historia el público viaje con nosotros, se emocione, ría, llore. Saber que el público ha premiado esta película es un premio para nosotros.

Marta, su personaje, se ve obligada a volver a un barrio del que quería escapar. ¿Aqué cree que se debe este rechazo del origen de uno?

—Yo creo que se crea por una sensación de culpar a ese origen de no conseguir aquello que quieres. Marta tiene ese rechazo, pero durante la película hace un viaje, sobre todo a través del reencuentro con sus amigas, que convierten ese rechazo en amor.

¿Se podría decir que tenía una definición del éxito equivocada?

—Sí y es algo que pasa mucho. Para mí, por ejemplo, el éxito pasa por estar en paz conmigo misma y ser feliz con mi día a día. Depende de dónde coloques tu autoestima piensas que el éxito llega de fuera, pero tiene que ver con algo interno, que te haga sentir bien a ti. Marta, al inicio, considera que ese éxito está fuera, pero entiende que es imposible el éxito externo sin abrazar quién eres primero.

¿Cuánto hay de Marta en usted? O, dicho de otra manera, ¿cuánto hay de barrio en Vicky Luengo?

—Bueno, de Marta hay mucho en mí. Casi todos hemos vivido esta historia de sentir un momento de tu vida que para conseguir ser algo te olvidas de quién eres y lo descubres intentando encajar en un lugar o unas expectativas de gente externa. A mí también me ha pasado. En cuanto a lo del barrio, igual el mío no era tanto lo que se entiende por ser de barrio ahora, pero mis raíces están también en un pueblo cerca de Almería donde mi madre, mi abuela y sus vecinas sacaban las sillas a la calle y hablaban hasta que se hacía de noche. O mi abuela haciendo migas los domingos. Es difícil sentir vergüenza de un origen así, la verdad.

Chavalas trata una amistad exclusivamente femenina, ¿era necesario hacer historias así?

—Sí, por supuesto. Es necesario y me gusta muchísimo que se hable de una amistad femenina sin entrar en clichés como la competitividad entre mujeres, las envidias y todo esto que se ha retratado tantas veces. Teniendo en cuenta que una amistad es una historia de amor también, sin una figura masculina de la que están enamoradas. Podríamos decir que están enamoradas entre ellas por ser amigas, y a mí eso me parece muy bonito.

Amigas en lo bueno y en lo malo. ¿Se podría decir que un amigo es el que te echa una mano a la espalda al tiempo que te la echa al cuello cuando es necesario?

—Sí, yo creo que el buen amigo es ambas cosas, el que te dice cosas incómodas y al mismo tiempo te sostiene. Es la persona que te dice lo que no quieres oír mientras te da un abrazo para apoyarte. Eso es algo muy importante.

También vemos un barrio en el que se exalta la belleza de la periferia, que no todo es el centro de la ciudad.

—Creo que la peli hace una cosa interesante que es hablar del barrio sin esitgmatizarlo. No lo coloca en un contexto de violencia o drogadicción porque el barrio no es eso. O bueno, no es solo eso, del mismo modo que no lo es el centro de la ciudad, que también puede tener esas cosas.

La película se estrena en cines, ¿es importante que sigamos yendo a las salas?

—Tenemos que intentar ir porque si no las salas morirán. Me parece genial que existan las plataformas, dan trabajo y hacen proyectos de calidad, pero es muy importante que mantengamos el cine vivo.