El cineasta inglés Stephen Frears posó en Palma. | T. Ayuga

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Era el invitado estrella del año pasado, pero la pandemia impidió la presencia física –aunque no la virtual– del cineasta Stephen Frears en Palma quien, en esta ocasión, no ha querido perderse la oportunidad de visitar la Isla y acompañar a Judi Dench en la 11 edición del Atlàntida Mallorca Film Fest. Junto a la actriz, son unos padrinos de lujo para una de las citas más ambiciosas del verano balear, que ha colocado Ciutat como la capital del cine europeo durante toda la semana. Frears, que ayer impartió una masterclass en el Cine Rívoli, este domingo será un testigo de excepción de la entrega del premio honorífico a su compañera y amiga, Judi Dench.

La sintonía entre ambos es más que evidente. Juntos han trabajado en numerosos proyectos cinematográficos y se conocen «desde hace muchos años». Por ello, se hacen constantes comentarios y cruzan miradas cómplices. Como cuando son preguntados por su amor hacia Shakespeare, a lo que Frears objeta «no sé si le amo», y Dench clama: «¿Cómo puedes decir eso?» ante la mirada al cielo del cineasta.

Sí contesta Frears a la pregunta sobre por qué el atractivo de reyes y reinas en la filmografía y el teatro inglés. Según él, «Shakespeare ya escribía sobre eso y como el Reino Unido es pequeño, es como la parte más dramática de la vida inglesa». Él, de hecho, ha dirigido a Dench como reina en Victoria & Abdul, y también ha dirigido la cinta The Queen, sobre Isabel II. Ahora, a su vez, trabaja en The Lost King, sobre quien encontró los restos de Ricardo III. Según él: «Nos ha llevado 400 años pillar a Shakespeare».

A pesar de sus posibles reticencias sobre la figura del escritor inglés, Frears no duda de la importancia del teatro, y sentencia que «si quieres hacer cine, primero aprende teatro». Allí, «aprendes sobre el conflicto, la construcción de personajes y a hacer dramática una obra. Todo el mundo debería aprender teatro».

Facilidad

En cuanto a la idoneidad de Dench como reina, para Frears «salta a la vista» e incide que «cualquiera en su sano juicio la tendría en el cásting. Lo hace todo más fácil». Eso sí, ella añade que «soy un poco mandona», y él reitera «¿veis?, no se me ocurre nadie mejor para el papel de reina». El director de Mi preciosa lavandería describe a Dench como «un ancla de seguridad» que, además, viene del teatro, donde «están todo el rato interpretando papeles de reyes y reinas. Son muy buenos en eso».

Frears también comentó lo «adelantados a nuestro tiempo», en tono ciertamente irónico, que estaban cuando en sus películas de hace décadas tocaban temas políticos como la identidad, la raza, el sexo o la inmigración. «No pensábamos en esto, simplemente escribíamos lo que teníamos en la cabeza y lo hacíamos», indica el director.

Por último, explicó que por «alguna razón» hacer cine parece más arriesgado que hacer productos para la televisión, aunque él, para decidir proyectos de un campo u otro –es muy prolífico en ambos aspectos– «simplemente miro el material y si me gusta lo hago. Solo espero que las películas sean buenas, pero no tengo ni idea de lo que hará el público». Esta noche, Frears recibirá físicamente el premio que se le otorgó el pasado año, y lo hará acompañado de una colega y amiga como es Judi Dench. Sin duda, un momento inolvidable que nos regala el Atlàntida Mallorca Film Fest.