Bartomeu Mut, el organista de la Seu, frente al Orgue Major. | Jaume Morey

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El Orgue Major de la Seu se prepara estos días para su futura restauración con los estudios preliminares que se están llevando a cabo hasta el 21 de abril por parte de cuatro especialistas de la empresa holandesa Orgelmakerij Reil y que cuentan con la pertinente autorización de la Comisió Insular de Patrimoni Històric del Consell y supervisa el Àrea de Patrimoni de la Catedral de Mallorca.

Así pues del Orgue, cuyo origen se remonta hasta 1484 cuando fue construido por Jaume Febrer, quedan todavía detalles originales como la fachada y algunos elementos interiores y se constituye como uno de los elementos más importantes dentro de la liturgia de la Seu, lo que explica la preocupación por su correcta conservación.

Presupuesto

En este sentido, el cabildo aprobó estos estudios preliminares, que no solo afectan a la parte musical, sino también a la estructura y el entorno en el que se ubica el Orgue. El fin último es el de redactar un presupuesto y decidir posteriormente la conveniencia de iniciar la restauración con todos los pormenores sobre la mesa y con conocimiento de causa.

Estos estudios se suman a los que el año pasado, bajo la dirección del arquitecto Salvador Juan, llevó a cabo la arqueóloga Francisca Torres quien realizó unas importantes catas en la bóveda que sustenta el Orgue, gracias a las cuales se tiene una idea clara y científicamente correcta de la capacidad de resistencia de los materiales y sistemas constructivos del edificio para asegurar su estabilidad.

Durante los nueve días en los cuales el equipo de Orgelmakerij Reil elaborará sus pesquisas, estas se dividirán en dos fases diferenciadas. Por un lado, una primera fase de pruebas y medidas acústicas en la misma Seu que evaluarán la proyección del sonido dentro del templo con un conjunto de tubos nuevos que se han construido a tal efecto.

Exportación

Por otra parte, la segunda fase constará de una exportación temporal al taller holandés de Heerde de los tubos históricos que posteriormente serán reintegrados al Orgue ya restaurado. En esta segunda parte se parametrizarán todos y cada uno de los tubos y se tomarán sus medidas en detalle, se analizarán las aleaciones, así como se diagnosticarán las patologías de cada uno de ellos, etcétera. Toda esta información recabada es imprescindible para poder redactar el proyecto final de intervención que se tendrá que presentar al Consell para su aprobación y autorización.

Por último, una vez se conozcan los datos de los estudios preliminares, será el momento para que el cabildo evalúe y decida o no la conveniencia y viabilidad de la restauración instrumental y monumental del Orgue Major.