La diseñadora, ilustradora y autora de cómic Bàrbara Alca posa en Barcelona para este periódico.

Feminazi es una palabra que no aparece en la Real Academia Española (RAE) y, sin embargo, no es difícil entrever que se trata de un acrónimo de ‘feminista’ y ‘nazi’. De hecho, en agosto de 2018 un usuario consultó a la institución a través de Twitter y su respuesta generó una avalancha de protestas en redes. Sin embargo, tal y como apunta Bàrbara Alca (Palma, 1990) es un «término que acuñó o, al menos, puso de moda el casposo escritor Arturo Pérez-Reverte». Ahora, la autora de Pizza Chica y las lloronas (Sapristi, 2019) hace uso de este «insulto» en su nuevo libro que publica Planeta (Zenith) Llámame feminazi y que acaba de llegar a las librerías.

«Al usar esta palabra despectiva, el escritor también la banalizaba y las feministas nos apropiamos de ella y, es más, nos empoderamos con ella. Por desgracia, hoy en día sigue habiendo nazis, pero si llamas a alguien feminazi por no callar y por denunciar abusos, adelante. Llámame feminazi», apunta Alca, que se define como una «artista undeground», pues no se reconoce en ninguna academia o escuela.

Evolución

«Empecé a plantear este cómic en 2019 y tenía que salir en 2020, pero el caos que causó el coronavirus hizo que su publicación se aplazara. El tema no caduca, es cierto, pero sí que es verdad que el feminismo evoluciona muy rápido. Por ejemplo, cuando trabajaba en Llámame feminazi no se hablaba tanto de transfeminismo y de TERF, Trans-Exclusionary Radical Feminist (que podría traducirse como Feminista Radical Trans-Excluyente). El año pasado eran cuestiones más visibles y reconozco que, como mujer cisgénero, he sido más ignorante en este sentido, pero últimamente me he formado y me hubiera gustado poder hablar de ello en el cómic», detalla.

Con todo, Alca insiste en que el libro «está destinado para todos y todas las que no saben mucho de qué va el feminismo, es decir, tiene un carácter introductorio. No es un ensayo, sino un cómic de humor en el que se reflejan las situaciones machistas o sexistas que hoy en día presenciamos o vivimos y que vamos normalizando».

«Ahora nos hemos despertado y movimientos como el Me Too ha ayudado mucho a denunciar acosos y malos tratos, algo que ha impactado mucho, pues solemos idealizar a los actores y a las actrices y saber que ellas, esas personas tan mágicas, también sufren este tipo de problemas ayuda a denunciarlo», añade.

Abusos

Sobre la reciente polémica por las denuncias por acoso en el Institut del Teatre de Barcelona, Alca afima que «compañeras de gremio también lo han vivido». «De hecho, la semana pasada un director creativo me pidió unas fotos mías. Es muy fuerte porque en un mensaje me decía esto y en otro seguíamos hablando de trabajo como si nada, como si fuera algo normal o natural. Luego pienso que si me lo ha hecho a mí, lo podrá haber hecho a veinte más y muchas veces. Si me hubiera pasado hace diez años, sin movimientos como el Me Too, puede que me hubiera callado. Pero ya no», cuenta. En este sentido, Alca explica que «me da pena que al movimiento feminista le cueste tanto conseguir cosas por perder tanto tiempo discutiendo y dividiéndonos. Ya que es un movimiento de personas minorizadas, no nos minorizemos más, tenemos que estar unidas».

Entre sus proyectos de futuro, Alca avanza que «me gustaría hacer una serie animada de Pizza Chica y hay algunas productoras interesadas» y que ya trabaja en el guion de la segunda parte de esta novela gráfica.