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La directora del Institut del Teatre de Barcelona, Magda Puyo, ha presentado su dimisión a raíz de las denuncias públicas de alumnas y exalumnas del centro de haber sufrido acoso sexual y abuso de poder durante años por parte de profesores de la institución.

«Asumo plenamente mi responsabilidad al no haber sabido encontrar, pese a haberlo intentado, las herramientas eficaces para librar al Institut de comportamientos abusivos y autoritarios», señala Puyo en el comunicado en el que anuncia su dimisión.

«Condeno con toda contundencia estos comportamientos, me solidarizo con las víctimas y pido disculpas a todos aquellos y aquellas alumnas que se hayan sentido olvidadas por nosotros», añade la directora.

La dimisión llega después de que, el pasado domingo, un grupo de alumnas y exalumnas del Institut del Teatre de Barcelona denunciaran en el diario Ara haber sido víctimas de acoso sexual y maltrato psicológico por parte de una docena de profesores del centro, entre ellos el reconocido actor y director teatral Joan Ollé, el único que sigue en activo.

Durante toda la semana, los alumnos del Institut han llevado a cabo concentraciones, manifestaciones y actos de protesta, en los que han pedido repetidamente la dimisión de la directora, Magda Puyo, y de todo su equipo.

Hace dos días, la responsable del Institut del Teatre aseguró que no dimitiría y que el protocolo contra agresiones, vigente desde 2018, era «magnífico».

Ayer, los estudiantes volvieron a manifestarse, por el centro de la capital catalana y llegaron hasta la sede de la Diputación de Barcelona, de la que depende el Institut, donde volvieron a reclamar que el equipo directivo asumiera responsabilidades por lo sucedido.
Finalmente, este viernes, Puyo ha difundido un comunicado en el que ha hecho pública su dimisión, «por responsabilidad y dignidad».

El comunicado empieza con la frase: «en los últimos cinco años he dedicado toda mi vida y energía al Institut del Teatre».

«He puesto en marcha -continúa-, con el equipo directivo y con la colaboración de gran parte de los docentes, numerosos proyectos con la intención de construir un futuro esperanzador para toda la comunidad del Institut».

«He disfrutado durante mucho tiempo del reconocimiento del alumnado, profesorado y trabajadores y trabajadoras del Institut -añade-, y es este reconocimiento el que me ha animado siempre a seguir adelante».

«Pero no todo lo hemos sabido hacer bien -concluye-. Asumo plenamente mi responsabilidad por no haber sabido encontrar, a pesar de haberlo intentado, todas las herramientas eficaces para librar al Institut de comportamientos abusivos y autoritarios».