Marta Barceló, en una imagen reciente. | MATTEO ZONCA

La dramaturga, guionista, productora y actriz Marta Barceló (Palma, 1973) está trabajando en un texto inspirado en la torrentada de Sant Llorenç des Cardassar acaecida el pasado 9 de octubre de 2018. La obra se titulará provisionalmente Zona zero y es uno de los proyectos que se beneficiará de la última convocatoria de ayudas a la creación del Institut d’Estudis Baleàrics (IEB).

«Hace tiempo que tenía la idea de escribir sobre las inundaciones de Sant Llorenç porque, a pesar de que no fui allí personalmente, lo seguí muy de cerca gracias a la cobertura exhaustiva que hicieron los medios de comunicación. Cuando sucedió yo estaba en Sineu, a apenas treinta kilómetros, pero el sol brillaba y no me hubiera enterado de lo que pasaba allí al lado», apunta Barceló.

«Lo que sucedió da mucho juego para una ficción, ya que da pie a hablar de temas muy diferentes. Por una parte, por ejemplo, está lo dramático, los testimonios de las víctimas; pero también se puede reflexionar sobre la carrera que hacían los políticos para ser los primeros en llegar y hacerse la foto; la culpabilización; la ecología o pensar en si aprendemos de los errores; la sociedad del espectáculo o la memoria colectiva, pues con las inundaciones se perdieron documentos del registro civil», detalla Barceló que, advierte, está todavía en una fase de investigación.

Estreno

Por otra parte, Barceló se estrenará en el Teatre Principal de Palma –por todo lo alto, en la Sala Gran– con la representación de su texto Anar a Saturn i tornar, que en noviembre se alzó con el XV Premi de Teatre Ciutat d’Alzira Palanca i Roca. Gracias a este galardón, la obra se publicará próximamente en la editorial Bromera.

El montaje, que ya se ha podido ver en el Teatre del Mar o en teatros municipales como el de Porreres o Ses Salines, es un monólogo dirigido por Núria Vizcarro y que interpreta la actriz Marga López. Las funciones serán los días 6 y 7 de febrero.

«Fue un encargo de Bernat Clar, de Cultural-ment, para visibilizar y desestigmatizar el cáncer de mama. Al principio me costó aceptar porque, afortunadamente, ni he pasado por eso ni tengo a nadie cercano que lo haya sufrido, y me daba mucho respeto», reconoce. Por ello, contó con el apoyo de Auba Mallorca, una asociación de mujeres afectadas por el cáncer de mama.

«Me acogieron estupendamente y pude hablar con ellas y también con la psicóloga. Eso me permitió investigar de cerca y pude obtener un corpus muy interesante de voces experimentadas para construir una ficción con los pies en el suelo, sin caer en fantasías», señala.

Asimismo, lo interesante de la propuesta de Barceló es que la narrativa huye del «lenguaje bélico» y de la «tiranía del pensamiento positivo».

Valientes

«Hablar de ellas como mujeres valientes o heroínas puede ser un axioma perverso, porque lo que les pasa es una putada y no tienen otra que seguir adelante. Tienen todo el derecho de sentir rabia y estar tristes o enfadadas, sin instalarse en el victimismo, de acuerdo, pero tienen que poder expresar sus emociones y transitar por ellas. Porque si alguna no consigue superar el cáncer, por esta misma regla, podría considerarse una perdedora, y no va de eso», matiza.