Daniel Peixe, en los Walt Disney Studios, en Estados Unidos.

TW
0

El 5 de marzo Disney estrenará Raya y el último dragón simultáneamente en salas y plataformas. Con ella, el gigante de la animación hará viajar a la fantástica Kumandra, tierra de tintes asiáticos donde existen los dragones. Uno de los responsables de tremendo viaje es el mallorquín Daniel Peixe, que lleva años en la gran liga de Disney y confiesa estar «supercontento haber currado en esta peli». Y eso son palabras mayores viniendo de quien ha trabajado en Frozen, Enredados o Big Hero 6.

¿Cómo nace su interés de la animación?
— Mi pasión con películas superpotentes como Aladdin, Hércules o La Bella y la bestia. Cada año mejoraban y era lo que me gustaba. Me pasaba el día dibujando y tenía claro que esta era mi profesión y no quería hacer ninguna otra cosa.

¿Cómo entra en ese mundillo?
— Quería dedicarme al cómic porque lo veía más asequible, pero poco a poco lo fui viendo más posible. Tenía 20 años y no me veía con nivel, así que busqué un mentor para aprender. Mallorca es tan pequeña que decidí irme a Londres. Fue una cuestión personal, me apetecía.

¿Allí acabó de formarse?
— Hice un curso de seis meses con gente que llevaba 30 años y la ciudad es tan grande que te da oportunidades. En cuanto terminé encontré curro enseguida y empecé a formar mi carrera allí.

¿Cuándo le llaman de Disney?
— En 2007 estuve en Madrid haciendo Planet 51, del estudio Ilion. Fue el mayor presupuesto en Europa para una cinta de animación. Llegó a EEUU y los estudios tenían el ojo echado en el equipo. A mí me interesaba mucho mudarme a Estados Unidos así que envié el portafolio y me llamaron de Disney y allí conseguí lo que quería, trabajar en el mundo tradicional.

¿Cómo define su función en Disney?
— Soy animador de personajes. Me llega la historia hecha y tengo que coger el personaje y darle movimiento en las escenas.

¿Qué nos puede contar de Raya y el último dragón?
— Estoy supercontento y orgulloso de haber currado en ella. A diferencia de lo clásico de Disney Raya no es un musical, sino aventuras y acción. Al mismo tiempo es una especie de carta de amor a la cultura del sudeste asiático. Tengo muchas ganas de que la gente la vea.

Disney ha anunciado un estreno en salas y plataformas al mismo tiempo, ¿crees que llegará a cines?
— Ojalá, nadie lo sabe. Cada día suben los casos y hay mucha confusión. Muchas cadenas de cine cerraron porque no pueden sostener el negocio y no sé si podrán reabrir para marzo. Lo que debe cambiar es el liderazgo, que el mensaje de los políticos sea el de los científicos.

¿Se imaginaba el bombazo que fue Frozen mientras trabajaba en ella?
— Había dos grupos: los que pensaban que iba a triunfar y el de los pesimistas, en el que estaba yo. Creía que era la misma fórmula que Enredados, pero con hielo. Eso sí, cuando escuché las canciones vi que eran potentes con el toque de Broadway clásico y muy pegadizas. Además hacían avanzar el guion y pensé que la gente iba a flipar. Pero nos pilló a todos por sorpresa, a los optimistas y los pesimistas.

Ha mencionado Enredados, ¿cómo fue animar el pelo de Rapunzel?
— Muy complicado, era como un personaje independiente. En ocasiones solo cae y eso se programa simulando la gravedad y tal, pero en otras queríamos que hiciera cosas imposibles como que lo lance como un látigo, lo enganche y no sé qué más (risas).

También ha hecho animación en realidad virtual, ¿es muy diferente?
— Lo vi en 2016 y pensé: esto quiero probarlo. Es difícil dibujar en el aire, pero molaba la idea de entrar en tus propios dibujos. Pensé que iría genial para contar historias y los creadores de la herramienta, que es de Facebook, me contrataron para hacer el corto The remedy, que escribí, dibujé y dirigí. Fue una oportunidad increíble.

Tras tantos años debe tener millones de anécdotas curiosas, ¿hay alguna que le venga a la cabeza?
— Un amigo fue nominado a los Oscar por el corto de animción La dama y la muerte y resulta que Antonio Banderas tenía parte de la producción . Total, al final acabé en una fiesta en su casa en la que Melanie Griffith nos recibió en la puerta con dos besos. Poder conocer a Antonio Banderas, que es un héroe para mí, fue brutal.