Momento en el que Mesas dona sus obras al papa Francisco. | Bisbat de Mallorca

2

«Estoy muy emocionado, no he pegado ojo en dos noches; la verdad es que es algo que no voy a olvidar jamás». Son palabras del artista mallorquín José Luis Mesas, este miércoles, tras entregarle en el Vaticano al papa Francisco dos de sus obras: El Cristo de los Gitanos y los cuatro elementos, una tela de gran formato que atesora del Museo Mayte Spínola de Jaén, así como un retrato del sumo pontífice «de estilo pop art», contó a este diario el pintor.

En el encuentro, que tuvo lugar durante una audiencia pública del papa Francisco en Roma, José Luis Mesas estuvo acompañado por Catalina Cladera, presidenta del Consell; de Sebastià Taltavull, obispo de Mallorca –ambas instituciones colaboraron para que esta cita fuera posible–, y por la mecenas Mayte Spínola. También arroparon a Mesas en esta importante cita una buena parte de su familia.

«El papa Francisco se ha quedado fascinado por la obra, he sido la persona que más tiempo ha estado con él», narra Mesas sobre el acto de este miércoles, y prosigue, sobre el Pontífice: «Es un hombre sencillo, cercano y encantador, me ha pedido mi número de teléfono y me ha prometido que me enviará cartas para mantenerme informado de todo lo que harán con las dos obras que este miércoles le he entregado».

Al mismo tiempo, el pintor mallorquín recordó que fue el propio papa Francisco quien se interesó, hace unos meses, por esta obra que cuelga del museo de Mayte Spínola en Marmolejo (Jaén). El cuadro es el más grande de España, mide 20 metros de largo por cerca de cinco de ancho, «y es el Cristo de mayores dimensiones jamás pintado, hasta me lo ha dicho el Paspa», dice orgulloso.