Ponentes y organizadores del homenaje a Porcel, con Mari-Àngels Roque, Katia Rouarch y Ruth Mateu, en la fila superior. | Pilar Pellicer

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Andratx mantiene vivo el recuerdo de su escritor más querido a tres días de que se cumplan diez años de su desaparición. Medio centenar de personas se citaron ayer por la tarde en la biblioteca municipal del pueblo natal del intelectual y periodista Baltasar Porcel (Andratx, 1937-Barcelona, 2009), convocados por la delegación andritxola de la Obra Cultural Balear (OCB).

Su viuda Mari-Àngels Roque, doctora en Antropología Cultural y Social y directora de la revista Quaderns de la Mediterrània, llegó desde Barcelona para asistir al acto Deu anys sense Baltasar Porcel. Recordança de l’escriptor més universal d’Andratx. Entre los asistentes estaban la alcaldesa de Andratx, Katia Rouarch, y la concejala de Cultura del municipio, Ruth Mateu. Precisamente este homenaje se ha enmarcado en el programa de fiestas del pueblo, que hoy celebra a su patrón Sant Pere.

En este acto de recuerdo intervinieron los escritores Rosa Cabré, Nicolau Dols, Gabriel Ensenyat, Damià Pons, Pere Antoni Pons y Mateu Ramon.

Los autores mallorquines recordaron la faceta de escritor y periodista de Porcel, con una ingente obra que, tal y como destacaron en la presentación del acto, debería estar integrada en el centro cultural que se ha planeado abrir en el municipio y en el que tendría cabida la casa-museo del autor andritxol.

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Descubrimiento

En la charla, los escritores citados fueron desgranando sus recuerdos y la influencia que ha dejado Baltasar Porcel en su obra.

De esta manera, Pere Antoni Pons confesó que «descubrí a Baltasar Porcel con diecinueve años. Me fue muy útil su vida para mi propio modelo». Las dos vertientes del novelista Porcel fueron desgranadas ayer por la tarde, ya fuese a través del mito de Andratx o en su vertiente realista cargada de cinismo y sarcasmo, donde Barcelona aparecía reflejada.
Rosa Cabré, a su vez, no quiso olvidar su primer contacto literario con Porcel, a través de La primavera i la tardor. Los vecinos de Andratx acudieron a la cita que recordaba las letras de su vecino más ilustre.