El monasterio de la Puríssima Concepció de Palma abre al público parte de su fondo de vida conventual este sábado. Se podrá visitar diariamente hasta el 4 de enero. | Youtube Última Hora

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En el monasterio de la Puríssima Concepció de Palma se trabaja a buen ritmo para que, este sábado, a partir de las 10.30 de la mañana, quede abierta la exposición de belenes históricos que las monjas caputxines fueron coleccionando entre los siglos XVII y XIX.

Ocupado actualmente por franciscanas de la TOR, ambas órdenes han hecho el esfuerzo de abrir a la ciudadanía su patrimonio por Navidad, un evento cultural que en 2019 cumplirá una veintena de años.

De figuras, de escaparate, de papel o recortables. Así son los belenes que se exhiben en la Sala de Labor del convento, donde las monjas se reunían en comunidad hace siglos, que preside el de carácter monumental y estructura de cueva, con decoración de estilo mallorquín realizada por las madres capuchinas.

A pesar de las pocas ayudas que recibe el convento para dar a conocer sus colecciones, catalogadas junto con el edificio como Bien de Interés Cultural (BIC), la muestra de belenes también se completa este año con una exposición.

El investigador Jaume Llabrés, comisario de este patrimonio junto con la historiadora del arte Aina Pascual, explica que han «optado por exponer cerámica y mobiliario popular del propio convento, que hay y mucho, pero como se encuentra desperdigado en el circuito de la visita no se aprecia bien su importancia». Además, cuentan con préstamos de la Fundación Tocino Pons, de la Fundació Amics del Patrimoni y del propio Llabrés, coleccionista de cerámica.

Se expondrán, por ejemplo, las jarras ‘bordadas’ con flores de Felanitx que las monjas usaban en el ceremonial de la noche del Jueves Santo o las figuras del Mestre de les Verges Rosses, ya citadas en los «textos antiguos» como de terra de Manacor, así como las escudillas de orejas en la que las «caputxines tomaban la leche de almendras en Navidad».

Muebles para filtrar la harina o utensilios para cortar el pan para las sopes son otros elementos que se podrán conocer. Los grandes lebrillos para pastar la sobrasada, lavar, amasar o para matances abundan en un monasterio con huerto propio en el que las religiosas cultivaban verduras, hortalizas, tenía árboles frutales, gallinero y pocilga.

El horario de visita es de 10.30 a 13.30 y de 17.30 a 20.30, hasta el 4 de enero. Días 24 y 31, cerrado por la tarde.