Entrevista a Gurruchuga antes de su concierto en Palma. | Youtube Última Hora

8

Javier Gurruchaga y la Orquesta Mondragón celebraron la noche de este viernes en la sala Es Gremi de Palma sus 42 años sobre los escenarios con la presentación de su último trabajo recopilatorio, ¡Noticia bomba!.

El disco, inspirado en la novela homónima de Evelyn Waugh, sátira del periodismo sensacionalista, es un recopilatorio –el mayor del grupo hasta la fecha– de dos CD’s y más de 40 canciones que recoge todos los grandes éxitos de la formación, además de dos nuevos temas: ¡Que viene Trump! y Buscando a Rita, en los que Gurruchaga plantea «una llamada de atención sobre temas tan actuales como los populismos, la posverdad y las noticias falsas».

El actor explicó que «veo coincidencias con los años 30, el surgimiento de los fascismos está a la orden del día». Gurruchaga apuntó: «Estados Unidos está presidido por un déspota, un muñeco de pelo amarillo y piel naranja muy peligroso», pero apreció que «están surgiendo por todos lados: en Rusia tienen a Putin, en Brasil acaba de ser nombrado presidente un xenófobo como Bolsonaro, pero en Europa sucede lo mismo, y en España por supuesto que también, mirad a VOX».

«Vivimos en el mundo de lo políticamente correcto, y con ello hemos regresado al siglo XI», expresó Gurruchaga, quien recordó con gusto el último concierto de Roger Waters en Madrid, donde sacó un cerdo gigante y dijo «el cerdo es Trump», «no pudo ser más oportuno», matizó.

En cuanto a la autocensura «imperante en nuestros días», el cantante afirmó que «sí me he autocensurado. Todo el mundo se lo piensa dos veces antes de decir o hacer algo, si no sería un suicidio. En pleno 2018 estamos viviendo una regresión total».

«Nuestro país viene de una dictadura, pero fue en los 80 cuando se pudo hacer algo. ¡Bendita época! Pero, después, otros entraron en el poder y empezaron a controlar los medios, que convirtieron en sus muñecos», sentenció Gurruchaga.

El presentador anunció que «estoy trabajando en un nuevo disco con músicos y letristas españoles y mexicanos». «Siempre tenemos la mirada puesta en el futuro, pero a la vez miramos de reojo todo lo que hay atrás», concluyó.