Imagen del ambiente del festival en su primer día. | Jaume Morey

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En su jornada inaugural, el Mallorca Live Festival dejó a las 12.000 personas citadas en el antiguo Aquapark de Calvià exhaustas y satisfechas. Nuevamente, la mezcla de veteranía (Muchachito, La Casa Azul, Primal Scream), actualidad (Izal, Bad Gyal, Black Lips) y voces por descubrir (Chancha Via Circuito, El Petit de Cal Eril, Jane Yo) resume el éxito del acontecimiento musical del año en la Isla.

Tres escenarios con 19 artistas y más de diez horas ininterrumpidas de música daban inicio con Jump to the Moon, una de las bandas emergentes del rock alternativo estatal. Paralelamente, el escenario principal medía la propuesta de Thony Bloom, el proyecto de Toni Morales. El relevo llegó de la mano de El Petit de Cal Eril, con un repertorio muy personal que bracea las aguas del folk y la psicodelia, y Jairo Perera ‘Muchachito’. El catalán despachó uno de sus habituales maridajes de rumba, jazz y pop.

Con él, se dio paso a una cascada de artistas mediáticos encabezada por L.A., una banda con un discurso solvente y una voz arrebatadora; el directo incendiario de Black Lips, que llegaba desde Estados Unidos con su garaje rock infectado de punk; e Izal, que presentaba Autoterapia, CD recién salido del horno en el que los madrileños se muestran como lo que son: una auténtica anomalía dentro del campo del indie, no en vano, poseen ese je ne sais quoi que les acerca tanto al público alternativo como a los amantes de la radio fórmula. Antes, había sonado el combo latinoamericano La Raíz, capitaneado por cuatro voces con un discurso multiracial que empasta rock, ska, reggae y hip hop.

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Medianoche

Se acercaba la medianoche, justo cuando todo empieza de verdad. Los grupos, que deslizaban simultáneamente sus propuestas, llevaban al público en volandas, que se agitaba en el extenso terreno situado a sus pies. Mientras tanto, en el tercer escenario las actuaciones de Gate 4 y The Wheels discurrían sin incidencias, a la espera de Jane Yo y los mexicanos Borchi y su Doble Redoble, que llegaban con un show presidido por beats tropicales y ritmos de carnaval.
Lo de Bad Gyal –la nueva perla del dancehall, el ‘perreo’ y los ritmos urbanos–, más que un concierto fue una fiesta salpicada de confeti. La catalana estuvo arropada por su legión de seguidores, que no dejó de jalearla en todo momento. Le siguió Chancha Vía Circuito, alter ego del productor argentino Pedro Canale, con su fusión de sonidos arraigados al folclore latino.

Los escoceses Primal Scream fueron el cabeza de cartel de este viernes. Destacaron por entonar su poderoso arsenal de clásicos curtidos en rock, psicodelia, trip hop y atmósferas cercanas al Manchester sound. Tras ellos, La Casa Azul y los set lists de Henrik Schwarz, Solomun y DJ From Mars llevarían al público al punto de ebullición hasta bien entrada la madrugada.

El festival continuará este sábado.