Las obras que conforman la exposición muestran al Miró más desconocido y crítico. | Teresa Ayuga

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Tras pasar por Seúl, Bolonia y Turín, el espíritu más salvaje de Joan Miró se instala en Palma. La exposición Miró esperit salvatge se inauguró el sábado en la Miró Mallorca Fundació y estará en la Isla hasta principios del 2019.

La inauguración de la muestra corrió a cargo del director de la Miró Mallorca Fundació, Francisco Copado; el alcalde de Palma, Antoni Noguera, y el regidor de Cultura, Patrimoni, Memòria Històrica i Política Lingüística del Ajuntament de Palma, Llorenç Carrió.

Para iniciar el acto, Copado explicó que «es imposible acercarse a la figura de Joan Miró sin hablar del afecto que sentía por su tierra y su identidad, aspectos que influyen de una manera muy directa en su obra».

La muestra recoge 108 obras que van desde la pintura y la escultura, hasta los dibujos o los libros ilustrados. Todas las piezas incluidas en la exposición fueron realizadas en Mallorca y corresponden a la etapa artística más madura de Miró. En las obras se refleja, mediante la amplia variedad de técnicas y recursos plásticos, el afán de renovación y ruptura que caracterizó la última etapa creativa del autor.

Joan Punyet, nieto de Miró, valoró la exposición de manera «muy positiva; es importante que los mallorquines podamos tener acceso a esta unión de los espíritus más contestatario y más vanguardista de mi abuelo; es notable la influencia oriental. Este es un punto de partida para descubrir a un Miró desconocido en Mallorca».