El rey Felipe V, ayer, durante la inauguración de la exposición en la Biblioteca Nacional, en Madrid. | J. J. Guill

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En la Biblioteca Nacional de España, en Madrid, se puede visitar desde este miércoles, y hasta el 25 de septiembre, la exposición CJC 2016, centenario de un Nobel. La muestra, que inauguró ayer el rey Felipe VI, tiene un fuerte componente mallorquín, dada la estancia del Nobel en la Isla durante varias décadas; ha sido comisariada por Adolfo Sotelo, catedrático de Filología Hispánica de la Universidad de Barcelona y especialista en la obra de Cela, y está organizada por Acción Cultural Española y la Fundación Pública Gallega Camilo José Cela.

La exposición es un soberbio despliegue de material celiano: pinturas, traducciones, las revistas que fundó, recortes, cartas, viajes, censuras, tauromaquias, diplomas, curiosidades infinitas. Cela, «ser poliédrico», según detalló el comisario, tocó demasiados palos. Sotelo ha distribuido el contenido de tan abigarrada muestra en tres etapas. La primera corresponde a los inicios del literato, mostrando su tremenda fuerza creativa (La familia de Pascual Duarte, La colmena). Le sigue la etapa mallorquina, entre 1955 y 1979, la que supone la consolidación del escritor, con la publicación de San Camilo, 1936 y de sus novelas experimentales escritas en la Isla, y con la creación de la revista más importante de las letras hispánicas de la segunda mitad del siglo XX, Papeles de Son Armadams. En ella, Cela, que sufrió en carne propia la censura, recogió a los escritores que vivían bajo el franquismo y también a los exiliados, a la España peregrina. Sotelo, frente a la vitrina dedicada a la revista, incidió en su plurilingüismo: «Publicaron desde Celso Emilio Ferreiro a Salvador Espriu». También destacan de este periodo las colaboraciones de Cela con Miró, Picasso o Tàpies.

La exposición prosigue con los reconocimientos de universidades norteamericanas y la llegada del Nobel. En ese sentido, una sala muestra reproducciones algunos grandes periódicos de todo el mundo que dieron la noticia del Premio, destacando la portada de Ultima Hora, de 1989, con el titular Un Premio Nobel llamado Camilo. Hay más de Mallorca: la portada del libro de Andrés Ferret sobre Mallorca y Cela; el retrato de Ulbrich, dibujos de Miró, fotos de las escapadas del escritor por la Isla, el perfil de traje colonial con el que Cela puso sus reales en Villa Clorinda cuando llegó a la Isla, y mucho más.

Petición

La muestra, una vez terminada en Madrid, se trasladará a Galicia. Dada la enorme vinculación de Cela con la Isla, el director xeral de Cultura de la Xunta, Anxo M. Lorenzo, comentó que no ha recibido ninguna petición de las autoridades baleares para exhibirla en Mallorca, «pero que si se hace la estudiará con mucho gusto».