Inaugurada en la Ciudad Condal la exposición 'Baltasar Porcel. Mallorca, Barcelona, el mundo'

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Un operador de TV toma imágenes en el Palau Robert de Barcelona, que seis años después del fallecimiento de Baltasar Porcel, acoge una gran exposición que reconstruye la personalidad y el mundo literario del escritor mallorquín, una de las figuras clave de la literatura contemporánea en lengua catalana.

Un operador de TV toma imágenes en el Palau Robert de Barcelona, que seis años después del fallecimiento de Baltasar Porcel, acoge una gran exposición que reconstruye la personalidad y el mundo literario del escritor mallorquín, una de las figuras clave de la literatura contemporánea en lengua catalana.

19-11-2015 | Efe

La exposición «Baltasar Porcel. Mallorca, Barcelona, el mundo», que se inaugura este jueves en el Palau Robert, reconstruye la personalidad y la trayectoria del escritor de Andratx, desde su infancia en esta localidad costera a su última etapa como novelista, con títulos que no rehuyen la sátira política.

Cuando se cumplen seis años de su fallecimiento, el crítico literario Julià Guillamon ha comisariado la muestra y como es habitual en él ha abierto cajones y ha rebuscado entre armarios de la familia para ofrecer al público objetos personales del autor mallorquín, desde dibujos de cuando era niño a una radio de baquelita Telefunken.

También ha encargado nuevos audiovisuales, imágenes relacionadas con su imaginario e, incluso, una serie de camisetas, con alusiones a los relatos del escritor.

Baltasar Porcel, fallecido en julio de 2009 a los 72 años, está considerado como una de las figuras clave de la literatura contemporánea en lengua catalana, pero también fue un personaje controvertido, articulista hasta el final del diario La Vanguardia, artífice de grandes reportajes periodísticos y creador de una obra en la que aparece su Andratx natal, pero también la política, la cultura y los negocios de las últimas décadas.

Guillamon ha reconocido este jueves en una visita con periodistas que cuando se prepara una exposición de un artista siempre se cuenta con material, pero «de un escritor no tienes nada, más allá de los libros y su mundo».

Por tanto, partiendo de esta premisa, ha concebido un espacio expositivo con forma de u, una «exposición muy visual, muy plástica, que ofreciera una imagen de amplitud de los temas y los intereses de Baltasar Porcel», sin olvidar sus libros, que ha colocado en una pared al inicio en forma de índice.

Además, no ha escondido que con esta exposición, que organiza la Institució de les Lletres Catalanes y la Obra Social «la Caixa», busca que tanto las nuevas generaciones como personas que nunca lo han leído ahora «tengan ganas de hacerlo».

La exposición se estructura en tres ámbitos, «El mito de Andratx», «Noticias del mundo» y «El desorden global».

Julià Guillamon ha indicado que en el inicio del recorrido, el público podrá conocer el mundo originario rural de Porcel, en Andratx, el paisaje mallorquín de los almendros en flor, y lo que aparece en sus primeras novelas como «Solnegre», «La lluna i el cala Llamp», «Els argonautes» o «Difunts sota els ametllers en flor».

No olvida a su tío Macià, que fue contrabandista; el nombre de los barcos que aparecen en sus novelas, colgados del techo de una sala de azulados tonos; o la piratería.

En un segundo ámbito se incide en su paso por el periodismo, «que le permite hacer el paso desde su realidad local hasta el mundo».

Guillamon ha subrayado que ha querido, especialmente, recuperar al Porcel inicial, el de los años sesenta y setenta, el menos conocido y que «era una bestia muy grande, con un ímpetu muy importante, quizá un caso único en la Cataluña del siglo XX en su voluntad de crear un mundo».

En el caso del periodismo no se obvian sus grandes entrevistas a personajes internacionales como Ben-Gurion, pero también se citan las que hizo a Víctor Català, estirada en una cama, o a Josep Pla, y Josep Carner, así como su rompedor viaje a la China en el año 1973.

El recorrido expositivo concluye con la recreación de sus últimas historias, implacables con el momento político, económico y social, apostando Guillamon por crear grandes plafones a modo de anuncios luminosos con algunos de sus textos sobre el poder o la nación.

Al final, muestra imágenes de la Mallorca actual, la del turismo masivo y la especulación inmobiliaria.

La exposición, con un presupuesto de unos 100.000 euros y que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2016 en Barcelona, viajará después al CaixaForum de Palma, entre el 2 de junio de 2016 y el 8 de enero de 2017, porque la intención es que el máximo de estudiantes mallorquines puedan visitarla.

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