Un instante de la actuación de The Last Dandies, en el Solar Fest de la última jornada. | Nuria Rincón

0

El batacazo que supuso la muerte del batería de Crystal Fighters, Andrea Marongiu, y la consecuente cancelación del grupo en la primera jornada del Solar Fest el pasado viernes lo contrarrestó, impecable, L.A. Un suplente consciente del rol que le pertocaba, como el delantero revulsivo que evita la derrota de su equipo en el último minuto de la segunda mitad del partido.

La organización afrontó el contratiempo montando un «gabinete de crisis», hecho que Cova Muñoz, asistente al festival, agradeció por su «rápida capacidad resolutoria». No obstante, apostó por agilizar la venta de tickets y los puestos de canjeo de dinero por la moneda oficial del festival. Precisamente este fue uno de los aspectos que llamaron la atención del público –cerca de 3.000 solars–, por el parecido a los billetes del Monopoly.

La ausencia de Crystal Fighters propició que más de un centenar de personas devolviera su entrada pero también originó una nueva incorporación que algunos festejaron. «Prefiero a L.A.», afirmó un joven en petit comité.
Lo que en un principio se convirtió en un alud de críticas en las redes sociales hacia los promotores, Grup Trui y Primeros Pasitos/El Gran Salto, después adquirió forma de halagos y ánimos. «Para descargar la adrenalina y la rabia por esta cancelación que nadie podía prever, tenemos los coches de choque», anunciaba el Solar Fest en su perfil de Facebook. Aparte de esta atracción, la cita contó con varios servicios como puestos de comida y bebida, zona VIP, además de un expositor de vinilos y camisetas. «Las instalaciones están perfectamente montadas para un gran festival», apuntó Daniel Olabarría. «Está muy bien organizado», añadió Pau Forner.

Calidad

La calidad de la nómina de grupos programados el primer día fue buena según Forner, pero «coja al caerse Crystal Fighters. Paco González, de opinión similar, aprobó el espacio elegido por la facilidad de aparcamiento. «Ojalá tenga continuidad», intervino Pau Forner.

La intención de Sebas Rosselló, miembro de Primeros Pasitos, es que el año próximo vuelva a haber festival. Tras el varapalo que sufrió Crystal Fighters, uno de los representantes de Houston Party, empresa que lleva la contratación del grupo, aseguró que sería «genial» que los británicos pudieran estar en una segunda edición. Anoche, estaba previsto que Klaxons, Art Brut, Bigott y The Last Dandies, entre otros, clausuraran el evento.