Daniel Monzón, durante el rodaje con un helicóptero. | José Haro

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Daniel Monzón (Palma, 1968) no veía su futuro Hollywood. El goteo de ofertas de productoras y agentes norteamericanos interesados en él tras el éxito de Celda 211 no hicieron cambiar su opinión y se agarró con más fuerza a España, a sus realidades, a la fuente de inspiración con la que nutre sus historias. Después de la trama carcelaria, el cineasta ha viajado al sur de España para contar qué ocurre en esa frontera de 16 kilómetros que separan Europa de África, el conocido como mercado del narcotráfico. El filme, que se postula como el gran competidor de Ocho apellidos vascos en la taquilla, se estrena el 29 de agosto.

Luis Tosar vuelve a ponerse en las manos de Monzó, quien comparte la autoría del guión con Jorge Guericaechevarria. Juntos llevan a la gran pantalla una de las realidades que vive el Estrecho: el trapicheo, las persecuciones marítimas contra los cargamentos de hachís y heroína, el dinero fácil para muchos jóvenes sin recursos y uno de los retos más importantes de los cuerpos de seguridad. El Niño está protagonizada por Jesús Castro y cuenta con un destacado reparto: Eduard Fernández, Sergi López, Bárbara Lennie e Ian McShane.
Daniel Monzón quería volver a rodar en Mallorca, lo hizo en 2006 con La caja Kovak. No pudo ser en este thriller valorado en casi siete millones de euros y que tiene como escenarios, además de la puerta del sur de Europa, Gran Canaria, Almería o Marruecos.

La expectación ante esta nueva película es máxima. Pese a que Daniel Monzón es un tipo cercano, las exigencias de producción dirigen y controlan cada una de sus declaraciones públicas. La próxima será el 26 de agosto, cuando el mallorquín presente a toda la prensa nacional esta producción que no sólo abre una ventana cinematográfica al mundo de la droga en España, sino que muestra, según ha contado Monzón, a unos personajes que se mueven en universos enfrentados y viven cada día una aventura en carne propia.