La Orquestra Simfònica de Balears, en uno de los conciertos protesta que ofreció en el Born de Palma durante su huelga del año pasado. | Teresa Ayuga

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«El mundo de la música clásica ya conoce a la Simfònica de Balears como la orquesta que no paga a sus empleados, ya siento hasta vergüenza de decir que estoy en esta formación». Son palabras de uno de los miembros de la Orquestra Simfònica de Balears, cuyos músicos, junto al resto de trabajadores del Consorci per a la Música, decidieron ayer en asamblea -con el apoyo del 90 % de los allí presentes- convocar una nueva huelga por el impago de la nómina del mes de enero, que, a día de hoy, todavía no han percibido, aunque desde el Govern aseguran que se ingresarán el próximo lunes. Pero la Simfònica «ya no confía» en las instituciones y por esa razón volverán a hacer otro parón.

La huelga está prevista para el 28 de este mes de febrero, día con el que la Orquestra logrará un «triple efecto»: por un lado, afectará a la función del Rigoletto de Verdi y primer montaje de la Temporada d'Òpera del Teatre Principal de Palma; hará mella en un concierto de la programación fija de la orquesta en el Auditòrium, en el que debían interpretar una versión de La canción de la Tierra de Mahler, y también en una actuación de cámara, en concreto, un quinteto, que se iba a celebrar con motivo de la Diada de les Illes Balears.

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Desconfianza

El presidente del comité de empresa de la Simfònica, Miguel Arola, no confía «en esa fuente de la Conselleria de Cultura que dice que cobraremos el lunes, a nosotros no nos han notificado nada, nos enteramos por la prensa y no son las formas. El pasado habla y ya no podemos confiar, es una situación muy difícil, y la huelga no la buscamos, nos parece muy triste convocarla, pero es la única manera que tenemos de protestar». Arola afirma que «queremos cobrar, únicamente cobrar, aunque en el día a día de nuestro trabajo la orquesta se encuentra con otros problemas, que también nos afectan» y añade que «que ocurra esta situación en el mismo mes en el que ha entrado en vigor un acuerdo que se suponía que iba a darnos tranquilidad, y está ocurriendo todo lo contrario. ¿De qué sirvió firmar ese acuerdo? Al menos que nos den alguna explicación porque hasta ahora no hay ningún comunicado oficial de lo que está pasando, el único comunicado verbal es que es un error administrativo, y ni siquiera nos han pedido disculpas, estamos cansados de todo esto y no podemos más».