Detalle del arco de la portada, cuya parte central se ha desplazado hacia afuera. | Joan Torres

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Mientras que en su interior alberga piezas importantes del patrimonio histórico local -un par de ellas únicas, como son la espectacular cúpula barroca de la capilla de Santo Tomás de Tolentino o la imagen de la Virgen del Socors, del XVI, tallada en alabastro policromado–, el exterior de la palmasena iglesia del Socors necesita un buen lavado de cara. Grietas, suciedad de la piedra, desconchones o pérdidas de volumen son algunos de los problemas que afectan al lienzo de la fachada principal del templo que los agustinos construyeron en el siglo XVII. Pero, sobre todo, los problemas de estructura se localizan en la portada principal, donde la clave del arco, que es la pieza central del mismo y la que aguanta el peso, se ha desplazado. Por ese motivo, la congregación comenzará en los próximos días unas obras de «conservación y restauración porque me han dicho que si ocurre cualquier movimiento de tierra el arco corre peligro».

Preocupación

Lo contaba el superior de este convento del barrio de sa Gerreria, fray Jesús Miguel, quien anda preocupado por el coste de la intervención, que llevarán a cabo el arquitecto Jaime Bonet Bauzá y Refoart. Precisamente, el arquitecto de esta última empresa, Leopoldo Alcaraz, confirmaba ayer que «ya tenemos los permisos de Centre Històric y estamos esperando que nos llegue el de ocupación de vía pública para instalar la grúa y comenzar».

«Los feligreses de esta iglesia son muy solidarios, no sólo con el patrimonio, sino también con la recogida de alimentos, por ejemplo, pero yo voy a comenzar una ofensiva, entre comillas, de acciones para conseguir dinero», reflexionaba el sacerdote. «No pido dinero, porque en estos tiempos quién lo va a dar para el patrimonio artístico, sólo colaboración». Porque fray Jesús Miguel está ya pensando en poner en marcha un calendario de actividades «solidarias con la restauración» que, entre otras propuestas, incluyen conciertos de música clásica tanto en la iglesia, que cuenta con un órgano del XVIII de los hermanos Caimari, como en teatros.