Instantánea del Conservatori Superior de les Illes Balears, centro de estudios que deberá pagar una deuda que arrastra desde 2010. | ultimahora.es

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En sólo unas semanas, el Conservatori Superior de les Illes Balears deberá cumplir con sus obligaciones tributarias y abonar hasta 381.000 euros en la caja de Hacienda. El pago de esa cuantía, que es el último resquicio de la deuda de más de un millón de euros que el centro arrastraba desde 2010, «no es negociable ni se puede aplazar». Así que apremia cumplir con los plazos para no sufrir aún más recargos. Para ello, explicó Isabel Bonet, gerente del Conservatori, «estamos haciendo esfuerzos. Se recurrirá a lo que hemos conseguido ahorrar de 2012 y, si es necesario, se pedirá la ayuda de la Conselleria de Cultura».

El centro llega a esta situación, no obstante, con las cuentas relativamente saneadas. Al inicio de esta legislatura, la gerencia del Conservatori se encontró con una deuda «muy grande», «las auditorias reflejaban una mala gestión y gastos supérfluos», lamentó el director general de Universitats, Miquel Deyá. «Había un fondo negativo de 1.200.000 euros», detalla Bonet. Después de liquidar lo que se debía a proveedores, el Superior ha conseguido negociar la deuda que también arrastraba con la Seguridad Social, que se irá pagando en un plazo de cinco años.

Profesores

Miquel Deyá confirmó que el centro ha pasado malos meses, «como la totalidad de la Administración», pero celebró que a día de hoy el Conservatori Superior ha conseguido mejorar su situación y puede continuar ofertando todas sus especialidades, un total de veinte. El director general de Universidades criticó que en la pasada legislatura se abusó de la contratación de profesores visitantes, por ejemplo, «a quienes se le pagaban dietas, vuelos y hoteles. Incluso algunos daban clases los fines de semana, y se tenía que abrir el centro para ellos. Eso se cortó de raíz». Esta decisión, no obstante, no gustó nada a los alumnos del Superior, que entonces dijeron sentirse estafados porque las condiciones que ofrecía el centro ya no eran las mismas que las que cuando se inscribieron. Bonet comentó que esa figura del profesor visitante ha sido sustituida por la de «profesor asociado», que no tiene esos gastos y al que sólo se le pagan las horas de clase que imparte. En este sentido, Isabel Bonet recordó que «en el Conservatorio hay muy buenos profesores titulares, que ofrecen una enseñanza de calidad y nivel. A ellos también les hemos pedido un esfuerzo».

El ahorro ha sido la máxima en los últimos tiempos. Los gestores coinciden en que la mala situación económica llegó por una mala gestión, sumada «a la expansión del centro, y sus especialidades», y a un volumen «sobredimensionado» de alumnos, que ahora se ha reducido de 200 a 150. Del mismo modo, se recortó el equipo directivo, el capítulo dos de gastos corrientes y las externalización de servicios. Después de aplicar este plan de reestructuración y ajuste, y una vez se haya pagado a Hacienda, el centro podrá decir que sus cuentas están saneadas. Para este año, contará con un presupuesto de 2,5 millones de euros.