Antoni Alorda y Joana Lluïsa Mascaró, ayer, en la cripta de Sant Llorenç, en la Santa Creu de Palma.

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La cripta de Sant Llorenç de la parroquia de Santa Creu de Palma es un ejemplo del patrimonio de Palma de «difícil visita», edificios de «interés para el turismo cultural» que en algunos casos permanecen cerrados al público o con acceso limitado. El grupo parlamentario PSM-IV-Entesa i Mes per Mallorca ha presentado una proposición no de ley para que el Parlament cree una ponencia de estudio entre Turisme y Cultura que promueva iniciativas para impulsar el turismo cultural.

La propuesta fue presentada ayer a los medios de comunicación por los diputados Antoni Alorda y Joana Lluïsa Mascaró y también quiere involucrar a la propiedad privada, a las empresas vinculadas con ambos sectores, y llegar a acuerdos con el Bisbat de Mallorca. De esta forma, se «divulgaría el patrimonio, lo disfrutarían los residentes y se pondría en valor entre los visitantes», comentó Alorda, quien hizo alusión a la posibilidad de impulsar rutas culturales o temáticas por el centro de Ciutat, que también beneficiarían al comercio, o abrir a la visita los edificio públicos.

«Todo el mundo está de acuerdo en esto, pero hay que ponerlo en práctica», añadió Alorda, quien lamentó que la falta de recursos ha acabado, por ejemplo, con el convenio con Turisme para visitar la cripta de Sant Llorenç, ahora limitada a las horas de rezo.

Por su parte, Joana Lluïsa Mascaró aludió a la tasa de estancias turísticas que su grupo ha presentado para financiar actuaciones concretas en la promoción turística y mejora del entorno, con la que se recaudarían alrededor de 70 millones de euros, y que podría «redundar también en la difusión de patrimonio».