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Seis relatos de Miquel Àngel Riera (Manacor, 1930 - Palma, 1996) constituyen el argumento de La rara anatomia dels centaures , la obra que Pere Fullana dirige con Iguana Teatre en el Lliure de Barcelona hasta el domingo. La dramaturgia está basada en los cuentos del libro homónimo de Riera (publicado en Moll, 1979) y de Crònica lasciva d'una decadència (Destino, 1995).

«A Riera el humor le costaba, siempre decía que él era un chico de postguerra, pero el único sitio donde éste aparece en su obra es precisamente en los cuentos, como en el fantástico monólogo La declaració , que tiene algo de humor negro, o en El trasplantat , que es pura comedia», dijo Fullana, antes del ensayo general del montaje.

El símbolo del centauro, mitad hombre mitad animal, aparece en la versión de Fullana. El director comentó que «es una dualidad que está presente en toda la obra de Riera, donde se aprecia que el hombre es capaz de las brutalidades más absolutas y, a la vez, de crear la belleza más sublime». La dramaturgia resalta el estilo elaborado de Riera, la rica composición literaria, los vericuetos estilísticos y el gusto por la sonoridad de las palabras. Una dificultad mayor del montaje es la transmisión del lenguaje del autor.

La representación del jueves contó con la presencia de Roser, viuda de Riera, a quien Fullana consultó en el proceso de creación. «Sería un logro que algún espectador, después de ver la obra, se interesara por la de Riera», concluyó.

La pieza, que ya ha hecho temporada en el Principal de Palma y en el Teatre del Mar, se escenificará en Girona y, probablemente, en Valencia.