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La crisis ha afectado duramente al sector de la cultura, como dejan claro los datos ofrecidos ayer por el Anuario 2012 de la Sociedad General de Autores (SGAE), -que se puede consultaren la página web de la entidad-, referidos al pasado año, aunque la tendencia a la baja ya se había manifestado desde al menos el 2008. Además, la subida del IVA para los productos culturales del 8 al 21% augura peores resultados para el futuro.

Excepto las nuevas tecnologías, las artes escénicas, la música y el sector audiovisual confirmaron durante 2011 su tendencia a la baja, tanto en número de representaciones, como de espectadores o ingresos en taquilla. Así lo comentó ayer el presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Antón Reixa, durante la presentación del citado Anuario, una radiografía de los hábitos culturales de los españoles que cumple este año su duodécima edición. Las artes escénicas han sufrido desde 2008 (año en el que llegaron a su máximo crecimiento) un descenso del 18,7% en el número de representaciones, los espectadores han caído un 24,3% y la recaudación un 13,24%, pero fue el pasado año cuando se profundizó: se vendieron dos millones menos de entradas, el número de representaciones descendió casi un 10% respecto al año anterior y se experimentó una pérdida de espectadores del 12,2 por ciento.

La música popular en vivo ha visto reducida también su tasa de espectadores en un 23,2%, el número de conciertos en un 12,2% y del 11,3% de la recaudación.

Por su parte, la música grabada, a la que además de la crisis le afectan otros aspectos como las nuevas tecnologías y la piratería, ha experimentado unos descensos de más del 41% en ventas.

El cine sufre una «caída suave pero permanente», de tal forma que desde 2008 los espectadores han caído un 9%, pero la recaudación en taquilla ha experimentado incluso un aumento del 2,2 % por el mayor precio de las entradas.

En el teatro, que representa el 90 por ciento del sector de las artes escénicas, hubo un total de 56.683 funciones, un 9,4% menos que en 2010. Además, aumentó el ya elevado grado de concentración de los montajes en Madrid y Barcelona. Por su parte, la danza ha vivido una «crisis absoluta, sin paliativos», con un 15% de descenso en el número de representaciones y del 18» en la recaudación, al igual que la zarzuela y la ópera.