Fernando Gilet, Magdalena Rosselló y María José Massot, ayer en Bellver. | Nuria Rincón

Descubrir y dar a conocer la historia y las transformaciones que sufrió Palma durante el siglo XX es el propósito de las dos nuevas salas del Museo d'Història de la Ciutat en el Castell de Bellver. El regidor de Cultura del Ajuntament de Palma, Fernando Gilet, y Magdalena Rosselló, directora del centro, inauguraron ayer estos dos nuevos espacios en una cita en la que también se presentó El fons epigràfic de la Col·lecció Despuig d'escultura clàssica, de Antònia Soler i Nicolau, tercer volumen de la Col·lecció Castell de Bellver.

El nacimiento de la industria turística, la explosión demográfica en la década de los sesenta, la consolidación de un nuevo modelo de sociedad o el nacimiento de enclaves como el Parc de la Mar son algunos de los pasajes de este recorrido que «permite que el visitante conozca, a través de un programa táctil e interactivo, y en tres idiomas -castellano, catalán e inglés-, la historia de Ciutat hasta el año 1999», detalló Gilet. Así, se podrá conocer la historia de los edificios más emblemáticos ordenados por corrientes como el modernismo, con ejemplos como Can Barceló; el regionalismo, materializado en lugares como Mercat de l'Olivar, o el racionalismo, entre otros.

Por otra parte, El fons epigràfic de la Col·lecció Despuig d'escultura clàssica, de Antònia Soler i Nicolau, se trata de un volumen que aborda el estudio sobre esta colección lapidaria del cardenal Despuig, que se conserva actualmente en el Castell de Bellver. Este trabajo constituye «la culminación de una de las líneas de investigación que actualiza y recataloga esta colección de piezas de la antigüedad, que Despuig reunió en Raixa a comienzos del siglo XIX», adelanto la autora de este libro en el que también han colaborado los estudiosos Manuela Domínguez y Pau Marimón.