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Para el concierto del próximo 9 de febrero, la Orquestra Simfònica tenía previsto interpretar Aquarius , una obra del compositor, violinista y pedagogo Bernat Pomar i Pomar, nacido en 1932 y fallecido ayer en Palma. Ahora, tras este triste suceso, Salvador Brotons, titular del conjunto, dijo ayer a este diario que «ese concierto será un homenaje póstumo». Bon Sosec acogerá esta tarde el velatorio de 15.30 a 20.00 y el funeral por su alma tendrá lugar el día 19, a las 20.00, en la parroquia de Sant Marçal de Sa Cabaneta.

Aunque la de febrero no será la primera vez que suene su música con la Simfònica, Pomar, que había sido miembro de las orquestas Simfònica de Mallorca y Ciutat de Palma, era muy conocido por su labor como pedagogo musical, especializado en la enseñanza del violín los niños mediante el método suzuki, que parte de la creencia de que la habilidad musical no es un don, sino una destreza al alcance de todos. El propio Pomar había publicado El meu violí (1994), donde había reunido la esencia de esta disciplina. Han sido muchos los pequeños que entraron en contacto con la música a través de su escuela. Precisamente, sobre su faceta de profesor decía ayer Brotons que «fue una persona que ha trabajado mucho por la base de la música y al que muchos músicos le deben mucho también como persona, su método estaba muy bien pensado y de él se han beneficiado alumnos suyos como Francisco García Fullana, que es todo un fenómeno».

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Como compositor, Pomar fue autor de obras para violín, orquesta de cámara y orquesta sinfónica y entre sus obras destacan Danzas de Mallorca , Copeo de Muntanya , Al call de Girona o Canto a la tolerancia , entre otras. Este año, la entrada de los niños a las corridas de toros, algo que le preocupaba, le llevó a componer Cant tris per la mort d'un bou , un himno antitaurino. También había escrito música moderna en la década de 1960. El tema Paraíso del amor , que cantaban Los Javaloyas, fue un best seller .

En octubre de 2005, un emocionado Bernat Pomar recibía en el Auditòrium un merecido homenaje en el que tocaron la Simfònica y García Fullana. Además, entre otros reconocimientos, el músico fue galardonado ese mismo año con el Premi Ramon Llull del Govern balear y en 2007, con el Jaume II del Consell por su labor cultural.