De izquierda a derecha, Joan Pons, Tolo Oliver, Rogelio Araújo, Pere A. Serra, Gloria Mas, Robert Ferrer y Miquel Mesquida. | Lluc Garcia

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El museo Can Prunera acogió ayer un nuevo acto de recepción de obras donadas a la institución por diversos artistas y coleccionistas. En esta ocasión el museo recibió creaciones de Miquel Mesquida, Gloria Mas y Robert Ferrer, que hicieron personalmente la entrega de obra propia, y también incorporó una obra de Ramón Nadal, donada anónimamente.

El presidente de la Fundación Tren de l'Art, Pere A. Serra, destacó durante el acto que «sin la ayuda de estos artistas enamorados de Can Prunera este museo no sería lo que hoy es» y agradeció «de todo corazón» estas cesiones.

En cuanto a las obras, la de Miquel Mesquida proviene de su serie Initium (2009) y fue realizada en técnica mixta y collage sobre tabla. Pere A. Serra destacó de la pintura su «quietud», nacida de «cómo juega el autor con el surrealismo».

Gloria Mas hizo entrega de su obra Lettres à Simone (2008), realizada en metacrilato, donde se pueden ver grafías que «representan la escritura de la carta dirigida a las mujeres que me han impresionado, en este caso a Simone de Beauvoir». La obra forma parte de la exposición Renou del Silenci, presentada este verano en el museo. De Mas, Pere A. Serra afirmó que «no para nunca de buscar pero huye del triunfo y recomienza». Finalmente, se recibió una de las creaciones de la serie Rastres del valenciano Robert Ferrer. La pieza, realizada con técnica mixta, es una intervención sobre una maqueta del propio Can Prunera, edificio modernista. De Ferrer, el presidente del Tren de l‘Art afirmó que «ha resuelto el espacio con una originalidad fantástica que le ha llevado a producir obras únicas».