El actor, que interpretará a un rey que teme la muerte, ayer en Palma. | Joan Torres

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El miedo a la muerte en la piel de un soberano. Éste será el papel que interpretará Rafel Ramis en el monólogo El rei es mor, que se podrá ver en el Teatre Principal desde este jueves hasta el domingo, a las 21.00 horas.

La obra original fue escrita en 1962 por Eugène Ionesco, dramaturgo y escritor francés de origen rumano. En los textos originales aparecían cinco actores, siendo el rey el protagonista. Para esta ocasión el director Antoni Maria Thòmas la ha convertido en un monólogo que interpretará Ramis.

«La historia trata el miedo a la muerte», explica Ramis, «en este caso el protagonista es un rey, pero cualquier persona se podría sentir identificada con sus miedos. Además cuenta la decadencia de las monarquías, pero de una manera muy descarada».

«El autor la define como una farsa trágica», comenta el actor. «En todo el trabajo de Ionesco hay tanto humor como tragedia, y este caso no es una excepción. En esta obra hay una reflexión profunda sobre la vida con el humor siempre presente. Espero que resulte divertida, trágica, un tanto provocadora y, además, reflexiva».

La obra se está representando en varios países de Europa, y supone un nuevo reto en la carrera del actor mallorquín. «Yo siempre dije que no haría un monólogo», explica Ramis, «cuando Thòmas me lo propuso me dio mucho miedo, pero tengo una gran confianza en él y le dije que sí. He trabajado muchas veces con él, y nos entendemos muy bien, además me gusta mucho la idea que tiene del teatro».

«Pienso que la obra enganchará al espectador desde el principio», explica Ramis. «Es una obra de tú a tú, por la gran relación entre el actor y el público».

«De lo que conozco de Ionesco es lo menos absurdo que he visto», explica el actor. «El hilo conductor es muy fácil de seguir, y pienso que hay un abanico muy grande de gente que puede disfrutarla».

De momento no hay previstas más actuaciones que la del Principal, pero «espero que la obra circule por Mallorca. Merece la pena verla y, además, es muy fácil de mover», concluyó Ramis.