El premio Cervantes ha recaído este año en la escritora Ana María Matute. | Juan Ferreras - EFE - EFE

3

La escritora catalana Ana María Matute, de 85 años, ha ganado hoy el Premio Cervantes 2010, el galardón más importante de las letras hispanas, que concede el Ministerio de Cultura en reconocimiento al conjunto de la obra de un escritor.

El fallo de este premio, que está dotado con 125.000 euros, fue hecho público por la ministra de Cultura, Angeles González-Sinde, tras la reunión que mantuvo el jurado, que ha explicado que se han producido seis votaciones y en la última se ha aprobado el nombre de Matute por mayoría.

Ana María Matute Ausejo (Barcelona, 1925) ha sido una de las eternas candidatas para este prestigioso galardón. Premio Nacional de las Letras y académica de la Lengua, está dama de las letras es considerada como una de las prosistas con mayor capacidad de fabulación.

Una vida dedicada a la Literatura

Ana María Matute Ausejo, escritora española y académica de la Lengua, Premio Nacional de las Letras Españolas 2007 y Premio Cervantes 2010, es una de las principales representantes del relato contemporáneo y de la literatura para infantil y juvenil.

Nació el 26 de julio de 1925 en Barcelona (Cataluña, España). Hija de madre castellana y padre catalán, estudió Bachillerato y posteriormente música y pintura.

A la edad de 17 años escribió su primera novela, «Pequeño Teatro», publicada once años después y con la que obtuvo el Premio Planeta en 1954. Después llegó «Los Abel», novela finalista del Premio Nadal en 1947 que empezó a hacer conocida su creación literaria.

En 1952 ganó el Premio Café Gijón por «Fiesta al noroeste», galardón al que siguieron los Premios Nacional de Literatura Miguel de Cervantes y de la Crítica por «Los hijos muertos» (1959). Ese mismo año obtuvo también el Premio Nadal por «Primera memoria», primer libro de su trilogía titulada «Los mercaderes» y seguida con «Los soldados lloran de noche» (1964) y «La trampa» (1969).

Durante el curso 1965-1966 fue lectora en la Universidad estadounidense de Indiana, labor que también desempeñó en la Universidad de Oklahoma y en Europa. En la Universidad de Boston instituyó la Colección Ana María Matute, a la que la escritora cedió sus manuscritos y otros documentos.

La importancia del público infantil

En 1965 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil Lazarillo por «El polizón de Ulises» y, en 1969, el Fastenrath de la Academia de la Lengua con «Los soldados lloran de noche».

En la década de los 80 fue distinguida con el Premio Nacional de Literatura Infantil por «Sólo un pie descalzo» (1984).

Posteriormente una depresión sería la causante de un periodo de silencio. La publicación de la completa versión original de «Luciérnagas» (1993), una de sus primeras novelas, que editó por primera vez a finales de los años cuarenta sin el título original, debido a la censura.

Otras obras suyas: el libro infantil «La oveja negra» (1994), «En esta tierra» (1955), «El tiempo» (1954), «Tres y un sueño» (1961), «A la mitad del camino» (1961), «El arrepentido» (1961), «Historias de la Artamilla» (1961), «Libro de juegos para los niños de los otros» (1961), «El Río» (1963), «Algunos muchachos» (1968) y «La torre vigía» (1971). Asimismo, ha escrito los libros infantiles «El país de la pizarra» (1956); «Los niños tontos» (1956); «Paulina, el mundo y las estrellas» (1960); «El saltamonte verde» (1961); «El caballito loco» (1961); y «Carnavalito» (1972).

En 1988 su obra fue seleccionada para participar en la exposición bibliográfica celebrada en París «Libros de España: 10 años de creación y de pensamiento».

En 1993 recibió el galardón Letras de Oro de la Universidad de Miami y el primer premio del Concurso Antonio Machado de Narraciones Breves por «De ninguna parte».

En 1996 fue distinguida, junto con José Agustín Goytisolo, con el Premio Ciudad de Barcelona en el apartado de literatura en lengua castellana y elegida (26 junio) miembro de la Real Academia Española de la Lengua para ocupar el sillón «K» (vacante de Carmen Conde). Ingresó en esa institución dos años después (18 enero) con el discurso «En el bosque».

La autora del exitoso cuento de hadas «Olvidado Rey Gudú» (1996), que le valió el Premio de RNE Ojo Crítico Especial en 1997, recibió en 1999 el título de Colegiada de Honor del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Castilla-La Mancha y, en 2000, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y la Pluma de Oro del Club de la Escritura.

Ese último presentó el tercer título de su trilogía medieval, «Aranmanoth» (2000), empezada con «La torre vigía» (1971) y continuada por «Olvidado Rey Gudú» (1996).

En 2001 recibió la Medalla de Honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP) y, en 2002, vieron la luz sus «Cuentos de infancia», una recopilación de nueve cuentos e ilustraciones que Ana María Matute escribió cuando tenía entre cinco y catorce años.

En 2003 y 2005, reeditó el «Libro de juegos para los niños de los otros» y su trilogía medieval, respectivamente.

El Premio Nacional de las Letras llegó en 2007

Galardonada con el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007) y, en 2008, con sendos Premios Extremadura a la Creación a la mejor trayectoria literaria de autor iberoamericano y Quijote de las Letras Españolas de la Asociación Colegial de Escritores (ACE), está considerada por la crítica literaria como «prosista de una gran capacidad de fabulación» y una experta en narrativa infantil cuya temática gira en torno a tres ejes: los niños, la incomunicación humana y el paraíso imposible.

A pesar de su hospitalización, a mediados de febrero de 2008 a consecuencia de una fractura de tibia, Ana María Matute pudo finalizar su novela «Paraíso inhabitado», que llegó a los lectores en diciembre de ese año.

En enero de 2010 participó en la Fundación Juan March en el ciclo «Autobiografía intelectual», un repaso sobre su extensa obra, y le fue otorgado el Premio «Lorenzo Luzuriaga de las Letras».

Y este mes de noviembre ha publicado la recopilación de todos sus cuentos en un solo volumen «La puerta de la luna», en Destino.

Estuvo casada durante once años (1952-1963) con el escritor Eugenio de Goicochea, padre de su hijo Juan Pablo (nacido en 1954).