Marta Botía y Rocía Pavón, de Ella Baila Sola

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Ella Baila Sola presentará el próximo sábado (22.30 horas, Plaça de sa Creu de Campos) su disco Despierta (2009). A través de sus canciones, el dúo compuso un mosaico capaz de analizar las relaciones humanas con una sencillez inusual. Sus textos reflejaban una rebeldía generacional diferente, y sus discos son un manifiesto virtual y una protesta en voz baja ante las pequeñas tragedias del día a día. El eufemismo de Lo echamos a suertes, con el que se define la torpe incomunicación del sábado noche, define las aptitudes del dúo para retratar las amarguras sentimentales. De todo ello habla en esta entrevista Marta Botía, mitad de la formación original.

"La autoproducción es un auténtico salto al vacío, ¿sienten el vértigo de no contar con un sello que las respalde?
"Al principio sí, porque la compañía es como una agencia de marketing, ellos se encargan de organizar tu agenda y abrirte las puertas. Pero luego te das cuenta que existen herramientas muy útiles para la promoción como internet.

"La dicotomía entre lo cotidiano y lo emocional es el cóctel que nutre su producción, ¿no les tentaba un cambio de registro?
"Siempre te tienta, pero picotear en diferentes tipos de música me parece un quiero y no puedo. Hay que mantenerse fiel a uno mismo y en nuestro caso eso es sinónimo de hacer canciones cotidianas y sencillas. No obstante, de cara al próximo álbum, la intención es dar un pequeño giro.

"¿Tienen fecha para el lanzamiento?
"Será el año que viene, ahora estamos centradas en la gira por España y Latinoamérica.

"¿Qué le aporta vivir en una ciudad como Nueva York?
"Me ha descubierto el montón de estilos musicales que existen, y eso ha reforzado mi creencia de hay que trabajar en aquello para lo que uno está más dotado.
"Forman parte de una generación de cantautores capaz de esbozar un retrato generacional que se mantiene vigente, ¿le pesa en el recuerdo aquella época?
"Más bien me acompaña, en su momento no éramos conscientes de lo que estábamos haciendo. La canción de autor de los noventa recuperó el espíritu de los sesenta, ensalzando la revolución de la letra por encima de la música, y fue algo importante.

"Sus temas son una pequeña enciclopedia de destrucción afectiva, en lugar de cantar al amor como la mayoría de artistas, hablan del desamor...
"Es una manera de desahogarnos, de decir no pasa nada y sigo para adelante. Nuestras canciones apelan al espírítu luchador de la mujer, ser abanderadas de algo así nos llena de orgullo.