CEA y Loyola mejoran al 1,4% su previsión de crecimiento para Andalucía este año tras el récord en las exportaciones. | CEA

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La Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y la Universidad Loyola han mejorado una décima sus previsiones de crecimiento del PIB andaluz para este 2023, en el que «a pesar de la incertidumbre global» generada por los rescoldos de la pandemia y la guerra en Ucrania la economía andaluza «parece haber experimentado un cambio de rumbo» que se debe sobre todo al aumento del intercambio comercial, tras haber cerrado 2022 con el récord de 42.958 millones de euros en ventas.

La nueva previsión supone incrementar una décima la estimación de crecimiento que esbozaron en su último informe, publicado en otoño, y que se ve revisada en el XXXI Informe Loyola Economic Outlook (LEO), presentado este martes. En él, se augura además que en 2024 el PIB andaluz aumentará un 1,6%.

Todo ello mientras, según las estimaciones de CEA y Loyola, el PIB de España podría crecer un 1,5% en 2023, lo cual supone una revisión al alza de medio punto respecto a las proyecciones del informe anterior. Tal es el mismo crecimiento que se espera para 2024.

El catedrático de Economía de la Universidad Loyola Manuel Alejandro Cardenete ha apuntado en un comunicado que «el crecimiento andaluz pasa a ser inferior, ligeramente, que el español, como ya marcó el crecimiento del último trimestre de 2022. Y esto no se producía desde 2019. Esperemos que no sea tendencia y dejemos de converger con España».

Por su parte, el secretario general de CEA, Luis Fernández Palacios, ha señalado que la situación «sigue siendo compleja, con una coyuntura inflacionista en costes y la ralentización del crecimiento, que ha llevado a un sensible deterioro de los márgenes empresariales y de la propia situación financiera de las empresas, que además han visto empeorar las condiciones de acceso al crédito».

Para Fernández-Palacios, «todo ello impone prudencia en decisiones de política económica, más en año electoral, que pueden dar lugar a efectos no deseados, como cierres de empresas y pérdida de empleo a medio plazo. Debemos insistir, por tanto, en la trascendencia de apuntalar, a través del adecuado diálogo y el necesario consenso, la competitividad y capacidad de generar valor en nuestras empresas, que aún transitan por un contexto volátil, en una coyuntura de recuperación que se alarga más de lo previsto, no exenta de riesgos. Son necesarios estímulos que refuercen la confianza, impulsen la actividad y consoliden el empleo».

"cambio de rumbo"

Según el XXXI Informe LEO, «a pesar de la incertidumbre global que la pandemia del Covid-19 y la inestabilidad geopolítica en Europa del Este habían generado, la evolución de la economía andaluza parece haber experimentado un cambio de rumbo con respeto a periodos anteriores, debido sobre todo al aumento del intercambio comercial y al buen comportamiento del mercado laboral».

El documento advierte no obstante de que «el alto precio de la energía junto a las consecuencias directas del cambio climático que afectaron Europa entera el pasado verano, pueden seguir teniendo efectos negativos sobre las cuentas de las empresas de los sectores más directamente implicados, como agricultura y ganadería». En este sentido, apunta que «habrá que medir el posible impacto económico que esta nueva situación pueda tener en dos de los sectores claves de la región».

En lo referido a su repaso de los principales indicadores macroeconómicos de Andalucía para los próximos meses, el informe destaca que siguen en las líneas trazadas en el anterior trimestre. En cuanto a las exportaciones, y según los últimos datos hechos públicos por Extenda, Andalucía cerró el balance exportador de 2022 con 42.958 millones de euros en ventas, el registro más alto de su historia desde que existen datos homologables (1995), una cifra que supera en más de 8.000 millones el último récord, de 34.552 millones, alcanzado en 2021, gracias a un crecimiento de las ventas del 24,3% interanual, superior al de la media nacional (22,9%).

Sobre creación de empleo, según los datos de la Seguridad Social, el número de afiliaciones en diciembre de 2022 fue de 3.338.757, cifra que corresponde a un incremento del 1,2% respeto a diciembre de 2021.

Mientras, en cuanto a los ocupados, el 2022 se cerró con un incremento del 3,5%, consecuencia directa del buen comportamiento del mercado laboral andaluz en los últimos meses del año. Sin embargo, las previsiones para 2023 están a la baja con respecto a previas estimaciones --0,8% comparado con un 2,2% previamente estimado--. En la misma línea se sitúa el pronóstico para 2024, según el cual la cifra de ocupados aumentaría un 1,1%.

Mas optimistas son las previsiones para la tasa de paro, que sigue con su tendencia descendente registrada tras la pandemia. De hecho, se ajustan ligeramente a la baja las previsiones para 2022 --19% con respeto al 19,4% previamente indicado--. En 2023, se prevé que la tasa de paro andaluz se sitúe en el 18%, y en el 16,9% en 2024.

Una inflación del 3,6% en 2023

Finalmente, en cuanto a la evolución de los precios de bienes y servicios en Andalucía, las medidas de política monetaria del Banco Central Europeo «parecen tener el efecto esperado», con una moderación de la inflación a corto y largo plazo. En específico, las estimaciones del Loyola Economic Outlook indican un cierre anual de la inflación en Andalucía de un 3,6% en 2023 y de un 2,5% en 2024.

Por otro lado, en el sector turístico, el número de pernoctaciones en 2022 sigue mostrando una fuerte mejoría con respecto a los mismos meses de 2021, tanto a nivel nacional como para Andalucía, incluso llegando a alcanzar en diciembre de 2022 los valores prepandémicos en ese mismo mes a nivel nacional. La recuperación del sector turístico «es ya evidente», sostiene el informe, con la entrada en 2022 de 71,6 millones de viajeros extranjeros, representando un incremento del 129% respecto al dato de 2019, según el INE.