Archivo - El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, durante un pleno de Les Corts Valencianes, en imagen de archivo | Jorge Gil - Europa Press - Archivo

La oposición en les Corts Valencianes ha cargado este lunes contra los Presupuestos de la Generalitat para 2023 al calificarlos de «electoralistas» y mantener que «disparan» la deuda y con los que el Consell gasta «más y peor». Por contra, desde el Botànic se defiende que las cuentas demuestran la «rigurosidad», «estabilidad» y «cohesión» del gobierno valenciano.

El portavoz de Hacienda del PP en la cámara autonómica, Rubén Ibáñez, sostiene que las cuentas presentadas este lunes son «electoralistas» y «van a suponer más impuestos para los valencianos, más deuda pública y un acto más de ilusionismo porque no se ejecutan».

A juicio de Ibáñez, «estamos asistiendo al primer cartel electoral del Consell de Puig porque lo que sabemos con toda seguridad es que estos presupuestos traen aparejada una subida de impuestos que colocan a la Comunitat Valenciana en líderes en España en impuestos más altos».

El diputado 'popular' ha criticado que «supone un crecimiento galopante de la deuda y que las generaciones futuras van a ser todavía más pobres que las actuales gracias a las políticas de Puig».
«Hoy hemos conocido la ejecución a 30 de septiembre del presupuesto de 2022, donde las inversiones que nos prometieron hace un año llevan ejecutadas en inversiones el 20%», ha expuesto.

En esta línea, ha criticado que Puig «debe a los valencianos 1.335 millones porque no está pagando las ayudas, no pagan a nadie»: «Hay consellerias como la de vivienda con una ejecución del 14%; la de participación ciudadana del 17% y la propia de Hacienda al 29%; agricultura al 38% y la de políticas sociales poco más del 50%», ha criticado.

Desde Cs, su síndica, Ruth Merino, ha criticado también que la ejecución presupuestaria es «ineficaz y no mejoran los servicios públicos fundamentales». «Con estos presupuestos se seguirá disparando una deuda que es insoportable para los valencianos», ha augurado, y ha lamentado que las cuentas «incrementan los ingresos de forma excesiva, ingresos que muchos de esos luego nunca llegarán».

En este sentido, la síndica de Cs ha criticado «la ejecución ineficaz y que, pese al aumento de 17.000 a casi 30.000 millones de euros, los servicios públicos fundamentales no mejoran» ya que las listas de espera de sanidad, de dependencia o las tasas de pobreza y de desempleo «han ido aumentando durante estos ocho años de tripartito».

«Desde 2015 las cuentas se han duplicado, pero vemos que la calidad de vida de los valencianos ha empeorado», ha concluido, sin que tampoco se haya llevado a cabo reforma del sistema de financiación autonómico, que se debería demandar «de forma seria y tajante».

Para la portavoz adjunta de Vox, Llanos Massó, su grupo se teme «lo peor» y que este año sea «más de lo mismo» porque el gobierno de Puig «no va a recortar en gasto político innecesario». «No se va a hablar de reducción de subvenciones a partidos políticos, sindicatos, patronal cuando los valencianos no pueden pagar el recibo de la luz», ha criticado.

«Pese a que ha habido una recaudación importante de lo que están sacando del bolsillo de los ciudadanos, no va a haber ni un ápice de reducción del gasto. Sin embargo, a las residencias de mayores y los centros de menores se les deben más de 50 millones de euros. Los valencianos estamos hartos de pagar la fiesta política», ha indicado.

Ocho años consecutivos

Por contra, desde el Botànic se han defendido las cuentas y la subida en un momento en el que lo necesitan los valencianos. En opinión de la portavoz del PSPV en les Corts, Ana Barceló, «la rigurosidad y seriedad del Consell de Ximo Puig permiten que la sociedad valenciana cuente con los mejores presupuestos por octavo año consecutivo».

A su juicio, son unas cuentas «consecuentes con la situación que viven las familias, los autónomos y las empresas de la Comunitat» cuando «darles respuesta es más necesario que nunca». Al mismo tiempo, ha resaltado «la sensibilidad especial de los Presupuestos con la provincia de Alicante».

«Los presupuestos miran, además, hacia el futuro con esos cambios necesarios que debemos acometer en el modelo energético», ha sostenido, y ha hecho hincapié en que el Consell «ha cumplido con su compromiso con todos los valencianos y las valencianas».

Para el diputado de Compromís Carles Esteve con estas cuentas el Botànic demuestra «cada día que es estable que está cohesionado y que le queda cuerda para rato» en comparación con otros gobiernos que, pese a tener mayorías absolutas, «no son capaces de sacar sus presupuestos cada año».

Según Esteve, «es un elemento positivo» que haya un «buen gobierno que es capaz de dar respuestas» y que fortalezca y mejore los servicios públicos como en la educación infantil de cero a tres años o que vean el cambio climático como una prioridad.

Desde Podem, el diputado Ferran Martínez ha recalcado que las cuentas reflejan «un año más» la «estabilidad» del Gobierno, con ocho años seguidos de aprobación de las cuentas, que son «expansivas», lo que resulta «muy positivo» para garantizar los servicios públicos «fundamentales» y ayudar a sectores que lo necesitan más como familias, sectores productivos y determinadas industrias que están «muy perjudicadas» por la inflación.

«Esta es la política que quiere ayudar a su país y proteger a su gente; la opuesta es hacer rebajas de impuestos a los más ricos para que vayan mas desahogados mientras que el resto de la gente vive las consecuencias de la inflación y la crisis», ha zanjado.