Agentes de la Policía Nacional y Municipal han pasado la noche custodiando el edificio okupado de 'La...

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Agentes de la Policía Nacional y Municipal han pasado la noche custodiando el edificio okupado de 'La Quimera' de Lavapiés, en el que por orden judicial desalojaron ayer a 76 personas, y aún continúan junto al inmueble para evitar que sea usurpado de nuevo.

De hecho, continuaron estas labores de custodia y vigilancia varios días, hasta que la propiedad del mismo tapie las entradas del inmueble. Esta mañana, varios operarios ya trabajaban en esas labores, pero no serán rápidas, ya que tiene varias entradas. La pretensión de los dueños es venderlo lo antes posible y por eso también ha contratado seguridad privada.

La Policía detuvo ayer a 13 individuos, 9 acusados de un delito contra la salud pública por portar o vender droga y los otros 4 por infracción a la Ley de Extranjería. Además, los agentes han identificado al resto de los desalojados, 63 personas, entre ellas tres mujeres y un niño.

A los afectados por el desalojo, ordenado por el Juzgado número 15 de Madrid, los agentes indicaron las oficinas de servicios sociales de la zona a la que pueden solicitar ayuda. De hecho, el Samur Social ha actuado con varias personas indigentes que vivían en ese lugar y no tienen ahora dónde hacerlo. Pero la gran mayoría ha rehusado la ayuda y ha dormido en las inmediaciones del lugar con la intención de volver a 'La Quimera'.

Desalojo sin incidentes

El desalojo, que comenzó a las 7 de la mañana de este miércoles, se llevó a cabo sin incidentes, pero se ha acordonó toda la zona, a la que durante horas solo pueden entrar vecinos y comerciantes.

Fue la Policía Municipal la que localizó al propietario y le convenció para denunciar la situación. Y es que los últimos meses la inseguridad se ha incrementado en este barrio, por lo que agentes locales y nacionales llevaron a cabo un importante esfuerzo con personal fijo desde el mayo pasado (potenciado con 20 agentes más desde este septiembre), en contacto con los colectivos vecinales, con patrullajes permanentes y refuerzo policial (también social en el caso del Ayuntamiento).

Gran parte de esa inseguridad provenía de ese centro okupado, algunos de cuyos residentes traficaban con varios tipos de drogas en todo el barrio de Lavapiés y se producían peleas, han indicado a Europa Press fuentes municipales.

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Los agentes de la Policía Nacional y Municipal realizaron esta operación de manera conjunta. En el caso de los policías locales intervinierons 80 agentes de las Unidades Integrales del Centro Norte y Centro Sur, Unidad Central de Seguridad y Unidad Canina. En la Nacional desplegaron 200 efectivos, entre agentes de Seguridad Ciudadana, Unidad de Intervención Policial (UIP), Unidad de Participación Ciudadana, Policía Científica, Judicial, Extranjería y de la comisaría del distrito Centro.

La vida del edificio cambio con la pandemia

Según cuentan los vecinos, el edificio de 'La Quimera', situado en la plaza Nelson Mandela esquina con la calle Amparo, pertenece a unos hermanos, ya muy mayores, que quisieron venderlo en los años 80 para construir viviendas. Sin embargo, varios imprevistos legales se lo impidieron y se desentendieron del inmueble.

Tras muchos años sin actividad ni nadie viviendo así, asociaciones y colectivos sociales accedieron a él y crearon el 'Centro social reokupado y autogestionado (CSROA) La Quimera de Lavapiés', que funcionaba de forma asamblearia y donde realizaban actividades culturales, talleres de todo tipo, jam sesions, conciertos, charlas antiracistas y anticapitalistas, comedores del Sindicato de Manteros y Lateros, fiestas interculturales, etcétera.

Pero con la pandemia sus usuarios habituales se fueron y el edificio pasó a ser ocupado por indigentes y pequeños traficantes de drogas, perdiendo su función más social. En el último mensaje en redes sociales del CSROA, escrito hace tres años, avisaban del cierre temporal del inmueble para efectuar obras de acondicionamiento de electricidad y fontanería y rehabilitar espacios «para un mejor uso» del centro.

Sin embargo, esas reformas no se llevaron a cabo y el edificio ha seguido sin luz y con deficientes condiciones higiénico-sanitarias, desprendido un olor nauseabundo. De hecho, en los vídeos policiales enviados a los medios se observan habitaciones llenas de colchones, bicicletas y otros enseres.

Además, el trapicheo de drogas había aumentado considerablemente desde hacía medio año, lo que generaba peleas y problemas constantes. Ayer, gracias a los perros especializados, los agentes hallaron en 'La Quimera' restos de heroína y metanfetamina.

Denuncias de los vecinos y comerciantes de la zona

Todo esto se lo hicieron saber las asociaciones de vecinos de 'La Corrala' de Lavapiés y las de Vara del Rey-Rastro en la reunión que mantuvieron con la delegada del Gobierno, Mercedes González, y el jefe superior de la Policía de Madrid, Manuel Soto, el 17 de marzo en la comisaría de la calle Luna. Entonces, ambos tomaron nota del asunto y se comprometieron a solucionar este problema, entre muchos otros que afectaban tanto a la seguridad ciudadana del barrio, según confirmaron a Europa Press fuentes de la Delegación.

De hecho, las denuncias de vecinos y comerciantes eran constantes en comisaría y en los Plenos de la Junta del Distrito Centro, donde exigían «una presencia policial permanente en la plaza». Con el desalojo se han terminado con unos de los edificios más grandes ocupados en el centro de Madrid, convertido en un verdadero «hotel de la droga», como lo denominaron ayer los mandos policiales.