El presidente de ERC, Oriol Junqueras, y la secretaria general, Marta Rovira | Europa Press - EUROPA PRESS

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha acusado a algunos dirigentes del PSC y de Junts de «taparse las vergüenzas y los casos de corrupción los unos a los otros» y de querer dividir a los catalanes para repartirse despachos en las instituciones.

En un Consell Nacional ordinario de ERC en Barcelona este sábado, ha añadido que los votantes de Junts se preguntan «por qué algunos de sus dirigentes se plantean cada día de dejar el Govern y no se han planteado nunca la posibilidad de dejar la presidencia de la Diputación de Barcelona», que ha dicho que regalaron al PSC.

Ha responsabilizado al PSC de que los trenes de Rodalies no funcionen, según él; del espionaje con Pegasus (por acción o por omisión, ha aclarado), y de supuestas infiltraciones en organizaciones como el Jovent Republicà, ante lo que también ha lamentado que «algunos dirigentes de Junts prefieran atacar a ERC».

«Durante décadas una parte de Junts y del PSC ha representado una obra teatral en la que han jugado a dividir la sociedad, a confrontarnos los unos con los otros», y ha remarcado que lo siguen haciendo, con el mismo objetivo de repartirse los despachos, ha reiterado.

Para él, algunos de estos dirigentes prefieren arrastrar las instituciones catalanas «para proteger sus intereses personales, egoísmos y miopías».

Y ha pedido a los votantes de Junts en desacuerdo con la estrategia de sus dirigentes «que no se dejen arrastrar, que no sacrifiquen al país por los intereses de algunos de sus dirigentes, porque Cataluña es mucho más importante».

Marta rovira: cerrar el debate con junts

También ha intervenido la secretaria general de ERC, Marta Rovira, que ha reivindicado que para Esquerra «no es el momento de dimitir, sino de estar» en el Govern y de prepararse para afrontar las perspectivas económicas de cara al otoño.

Rovira ha asegurado que está preocupada por que el Govern no esté fuerte y cohesionado por estar demasiado pendiente de un debate interno entre sus socios: «Nos preocupa que la división interna de Junts desestabilice» al Ejecutivo.

«No podemos asumir ni tolerar que el Govern esté pendiente de un debate pendiente de cerrar con el socio de Govern. Cerradlo», y ha añadido que hay partidos más preocupados por las élites que por el resto de la sociedad.

Ha defendido que los independentistas no deberían considerarse adversarios entre ellos: «No aceptamos que esto vaya de sacar unos votos más en las elecciones» --ha dicho-- ni de acusarse unos a otros de traidores o de 'botiflers', por lo que ha reivindicado un espacio de lealtad.

MESA DE DIÁLOGO

También ha vuelto a defender la mesa de diálogo y ha apuntado a los que la critican: «¿Cuántas veces han tenido suficiente fuerza política para hacer que un Gobierno español reconozca que se tiene que hablar de autodeterminación y amnistía?».

«Continuaremos haciendo sentar al Gobierno en una mesa donde no se quiere sentar, que reconoce el conflicto político entre Cataluña y el Gobierno. ¿Cuándo antes había pasado esto?», ha preguntado.