Un agente de la Policía Nacional de Valladolid. Foto de archivo. | POLICÍA NACIONAL DE VALLADOLID.

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El comisario provincial de Cádiz, Santos Bernal Uceda, ha explicado este jueves que los resultados de los análisis practicados a las jóvenes víctimas de la nueva variante de sumisión química --pinchazos-- «siguen siendo negativos», pese a la «alarma social» despertada ante estas prácticas, algo que a su juicio supone «el mayor problema».

En declaraciones a los periodistas, ofrecidas por la Policía Nacional sobre esta cuestión, Bernal Uceda ha aclarado que «están llegando denuncias» por estas prácticas, si bien los análisis a las personas afectadas por estas situaciones «siguen llegando negativos».

Hasta el momento, según ha manifestado, en principio habrían sido formuladas aproximadamente «siete denuncias» ante la Policía Nacional, correspondiendo la primera de ellas a una situación vivida en el concierto celebrado por el DJ David Guetta el pasado 24 de julio en el Recinto Ferial de las Banderas de Puerto de Santa María; si bien podría haber «alguna denuncia más» interpuesta ante la Guardia Civil.

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«Los investigadores directos están coordinándose entre ellos, también con la Guardia Civil, para intentar aportar algo entre todos. A nivel nacional se están coordinando y estableciendo protocolos por comunidades autónomas», ha manifestado el comisario provincial.

En este sentido, ha señalado que «es muy difícil detener a nadie» dada la cuantía de gente que se reúne en las discotecas, puntualizando que habría que «analizar todas las cámaras de la discoteca» en la que se detectase cada una de estas situaciones, las cuales solo controlan «las vías de entrada y no donde se baila». «Es difícil, estamos trabajando y alguna línea de investigación tenemos», ha apostillado Bernal Uceda.

Se está generando "una alarma social"

El comisario, quien ha alertado de que se está produciendo un «efecto llamada» y de que se está «generando alarma social» con estas prácticas, señalando así «la posibilidad de que alguien haga la gracia, dé un pinchazo con una aguja sin nada tóxico y ya se genere todo».

«Para nosotros es todavía difícil comprender la motivación final. No solo pasa en España, también en Austria, en Bélgica o en Francia porque se ha generado esta situación. No ha habido ninguna denuncia por robo con intimidación ni por abuso sexuales», ha concluido.