Rafael Nadal, siendo tratado por un fisioterapeuta en el Open de Australia de este año durante su partido contra McDonald. | Efe - DIEGO FEDELE

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Rafael Nadal decidirá mañana viernes si participa en el Conde de Godó que se disputa en las pistas del Real Club de Tenis Barcelona desde el próximo lunes hasta el 23 de abril. El ganador de 22 títulos de Grand Slam está ultimando su preparación antes del regreso a las pistas. Cada vez está con mejores sensaciones, pero sin querer precipitar su regreso, según explicaron fuentes de su entorno. Nadal arrastra una lesión en el psoas ilíaco de su pierna izquierda producido durante su encuentro de segunda ronda del Open de Australia de este año frente al norteamericano Mackenzie McDonald. El psoas ilíaco es uno de los músculos más potentes del cuerpo y se encuentra en la parte frontal de la cadera. Es responsable de flexionar la cadera, atravesándola en diagonal desde la zona lumbar hasta el fémur. Una lesión en este músculo puede causar dolor en la parte frontal de la cadera, dificultad para mover la pierna y debilidad en la cadera, dificultando el ponerse erguido, caminar o correr.

Tras unas semanas de reposo y rehabilitación, Nadal comenzó con los entrenamientos en pista hace más de un mes combinándolos con sesiones en el gimnasio. El jugador de Manacor ha ido incrementando poco a poco el ritmo de las sesiones y cada vez con mejor tono, pero aún duda de si reaparecer en la cita barcelonesa. La próxima cita sería el Masters 1000 de Madrid, que se desarrolla entre el 26 de abril y el 7 de mayo. Éste es también el torneo en el que reapareció Nadal en 2022 tras haber sufrido una lesión abdominal en el encuentro de semifinales de Indian Wells ante Carlos Alcaraz y que luego se le agravió en la final frente a Taylor Fritz. Nadal no disputó el año pasado tampoco los dos primeros grandes torneos de la temporada de tierra como Montecarlo, que ha ganado en 11 ocasiones o Barcelona, vencedor en otras 12 ediciones. En Madrid, Nadal ganó a Kecmanovic y Goffin antes de caer con Alcaraz, y en Roma, último torneo antes de Roland Garros, cedió ante Shapovalov en octavos de final.

Rafael Nadal llegaba a París con las lógicas dudas tras la poca preparación desarrollada en competición, pero después desplegó un tenis soberbio en París donde con un cuadro muy duro venció en octavos a Félix Auger-Aliassime, entrenado por su tío Toni, en cuartos a Novak Djokovic, en semifinales a Alexander Zverev, que cayó gravemente lesionado en el tie break del segundo set, y en la final a Casper Ruud, que le sirvió para levantar por decimocuarta ocasión la Copa de los Mosqueteros y sumar su 22º Grand Slam.

Durante muchos años Nadal ha jugado prácticamente todos los torneos de la gira de tierra y eso le ayudaba a llegar a París en las mejores condiciones, pero en los últimos años, ya sea por la pandemia o por lesiones, también ha logrado triunfar en 2020 y 2022 y sólo perdió en semifinales de 2021 ante Djokovic en un momento en el que también arrastraba graves problemas en su pie que le impidieron volver a jugar con garantías en lo que restaba de año, aunque intentó volver a la competición en el torneo de Washington.

No es ningún secreto que la máxima aspiración de Nadal está en levantar su 23º título de Grand Slam en un torneo parisino que se presenta apasionante con Djokovic y Alcaraz como los otros dos grandes aspirantes al título. El murciano ya ha manifestado que Roland Garros es su obsesión este año y Djokovic, que conquistó en Melbourne su 22º Grand Slam este año, quiere romper el empate con el tenista mallorquín.