El tenista Rafa Nadal, junto a su novia, Xisca Perelló, a su llegada al encuentro para clientes del Banco Sabadell 'Conversación sobre nuevos tiempos'. Foto: Manuel Bruque | Manuel Bruque

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El tenista Rafael Nadal afirmó que una vez solucionados en los últimos meses los problemas de mentalidad que ha tenido, llega el momento de recuperar la confianza y el juego.

Así lo indicó en un acto organizado por el Banco de Sabadell en el que señaló que ha trabajado mucho durante ese año para «superar el descontrol de la mente dentro de la pista» y agregó que es algo que está bastante solventado porque lleva meses con mejores sensaciones a la hora de entrenar y de competir.

«Este no ha sido el mejor año de mi carrera y no solo por los resultados, sino por sensaciones en la pista en competición y entrenamientos», prosiguió.

«Son sensaciones nuevas para mí porque me ha podido fallar cualquier cosa pero el control de mí mismo, de mis emociones y de mi mente no me había fallado nunca hasta este año. Es una experiencia nueva para mí, pero completamente aceptada y que se ha convertido en un reto más», añadió.

Nadal aseguró que no le ha fallado la mentalidad «sino la ansiedad, al no poder controlar la respiración, con movimientos más acelerados y sensaciones de no querer encarar algunas situaciones».

«Durante toda mi carrera he sido capaz de hacer lo que creía que mejor en cada momento, me equivocara o no, pero este año no lo podía hacer porque no podía o no me atrevía por aceleración mental», agregó.

También indicó que se trata de «cosas normales después de tantos años jugando todos los días a un nivel de exigencia muy alto».

A pesar de no haber podido estar a su mejor nivel tenístico, aseguró que nunca ha pensando en «tirar la toalla», ni ha perdido la ilusión.

Preguntado por si en algún momento ha pensado en cambiar de entrenador, Nadal afirmó que desde pequeño siempre ha tenido una educación que le ha llevado a no buscar culpables fuera de sí mismo.

«Soy consciente de que todas las cosas que he conseguido las he logrado con el mismo equipo. Si me han llevado hasta aquí el problema no es de ellos», puntualizó.

Aunque reconoció que no ha sido su mejor temporada, indicó que, «sin ser arrogante», podía recordar que «estar el quinto del mundo de algo nunca es un desastre» y agregó que durante todo el año no ha tenido problemas físicos y todavía le quedan tres torneos por jugar.

«Si acabo con la salud y el estado mental de los últimos meses, sinceramente estoy en un camino que me da esperanza e ilusión por lo que viene», recalcó el exnúmero uno mundial, quien valoró su actuación en la reciente gira asiática.

«A nivel de juego he conseguido cosas importantes, restando más dentro de la lista, estar más dentro de la pista y no encadenar errores consecutivos, que es algo que en el tenis te aniquila», argumentó.

Respecto a sus objetivos para la próxima temporada destacó la especial ilusión que le hace poder competir en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

«Por lesión me he perdido muchas cosas importantes en mi carrera, pero la que más me dolió fue la de Londres 2012. Las posibilidades de competir en los Juegos son pocas. Iba a ser el abanderado y era algo que me hacía una gran ilusión. La experiencia en Pekín fue de las más bonitas que he vivido en el mundo del deporte», recordó.

Al margen del deporte

Al margen del plano deportivo, Nadal confesó que de momento no entra en sus planes casarse y formar una familia, ya que explicó que tanto él como su pareja tienen ahora otras prioridades profesionales y personales.

Nadal reconoció que económicamente le habría ido mejor por asuntos fiscales si hubiera fijado su residencia en otro país, pero aseguró que la felicidad que le da vivir en Mallorca, rodeado de su familia y amigos, «no tiene precio».

«Es una decisión que tomé hace años y para mí es acertada porque soy feliz. Aunque nuestra carrera sea corta, la cantidad de impuestos que pagas es muy elevada, pero somos unos privilegiados y pagamos como el resto de ciudadanos españoles, que es lo que toca», concluyó.