Rafa Nadal, que iba a ser el abanderado de España, ha anunciado que no participará en los Jugos Olímpicos. | Efe

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Ni portará la bandera durante la ceremenonia inaugural, ni competirá en los Juegos. La renuncia de Rafael Nadal a participar en Londres 2012 —anunciada ayer por el propio tenista— adquirio tintes de drama nacional y confirmó que su pronta eliminación de Wimbledon no obedeció exclusivamente al buen partido de Lukas Rosol. Su viejo problema en las rodillas se ha convertido en un tormento para el zurdo de Manacor, que necesita reposo para volver a competir en condiciones óptimas.

«No me encuentro bien para competir en las Olimpiadas y por tanto no viajaré como estaba previsto con la delegación española para competir en las mismas», aseguró el mallorquín a través de un comunicado oficial. Oro en Pekín 2008 —superó en la final al chileno Fernando González y de paso arrebató el número uno mundial a Roger Federer—, el entorno del jugador aseguró que «Rafa está totalmente abatido. Ha sido una decisión muy complicada, pero no había otra alternativa».

Los dolores en los tendones rotulianos reaparecieron durante la última semana de Roland Garros. De hecho, Nadal conquistó el torneo físicamente mermado, aunque su dominio de la superficie y mentalidad ganadora volvieron a elevarle hasta el cielo parisino. Con anterioridad —en el Masters de Miami— su rodilla izquierda ya le había lanzado un serio aviso. Un tratamiento con antiinflamatorios y termoterapia surtió efecto, aunque el dolor no tardó en regresar. El tenista cerró Roland Garros con otro «grande» su hoja de servicios, pero también con la rodilla maltrecha. Encaró Wimbledon con problemas y tuvo que despedirse en segunda ronda. Tras la inesperada derrota londinense, Nadal pasó consulta con Ángel Cotorro, médico de la Española de tenis, y Mikel Sánchez, director del Servicio de Traumatología en al clínica USP La Esperanza de Vitoria. El jugador fue sometido de nuevo a infiltraciones de plasma y guardó reposo. Londres 2012 estaba en el horizonte. Pero la cuenta atrás mantuvo inquieto a Nadal. A pesar las inyecciones y el descanso, el dolor no desaparecía. Aplazó varios días su regreso a los entrenamientos —estaba previsto que el lunes iniciara las sesiones— y durante la jornada del miércoles tomó la decisión definitiva. «Tengo que pensar en mis compañeros, no puedo ser egoísta y tengo que pensar en el bien del deporte español, especialmente del tenis español y dejar que juegue un compañero mío con mejor preparación que se encuentre en condiciones de competir. He apurado hasta el ultimo momento en mi preparación, en mis entrenamientos, pero no ha podido ser», advirtió Rafael Nadal en la nota distribuida por varias agencias.

«Hoy es uno de los días más tristes de mi carrera ya que una de las mayores ilusiones y el momento quizás más especial era ser el abanderado de España en la ceremonia de inauguración de los juegos en Londres, así que os podéis imaginar lo difícil que ha sido tomar esta decisión», concluye en su comunicado.

Apoyo de Gasol

Tras hacerse pública la decisión de Nadal, el deporte español no tardó en reaccionar. Pau Gasol, otra estrella internacional —y amigo personal del balear— lamentó su ausencia en Inglaterra. «Ha sido toda una sorpresa recibir esta noticia tan triste y tan mala para nuestro deporte en estos Juegos. Le echaremos mucho de menos en Londres y todos los deportistas españoles intentaremos llevar su espíritu durante todas las competiciones en las que tomemos parte», indica Pau en declaraciones que recoge la web de la Federación Española de baloncesto.

El tío y entrenador del tenista balear, Toni Nadal, por su parte, ha confesado a Europa Press que Rafael se ha llevado «la desilusión de su vida» al tener que renunciar a la cita olímpica. «Aquí hay un sentimiento más allá del hecho de estar en los Juegos, ser el abanderado significa llevar la bandera de tu país en el nombre del deporte nacional, que es una cosa que le hacía mucha ilusión. El ya ha tenido situaciones mucho peores y dramáticas y ahora es normal que esté afectado pero en la vida todo va pasando», añadió.