El tenista suizo Roger Federer sostiene el trofeo del "Torneo de Maestros" de Londres. | Efe

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SuizaRoger Federer 6 3 6 - - 2
EspañaRafael Nadal 3 6 1 - - 1

World Tour Finals | Final | 28/11/2010 18:30 | Fin

Las vitrinas de Rafael Nadal seguirán teniendo un hueco. La corona de maestro se mantiene, de momento, como el único gran título que falta en su palmarés, porque el O2 Arena bajó ayer el telón de la temporada 2010 en Londres con Roger Federer brindando una sesión de su mejor tenis. El suizo logró su quinto éxito en las Finales ATP destilando golpes de muchos quilates y exprimiendo el cansancio de un Nadal que pagó muy caros los escasos errores que cometió (3-6, 6-3 y 1-6 en una hora y 37 minutos).
Hacía 24 años que los dos mejores jugadores del ranking no se cruzaban en la final (Ivan Lendl y Boris Becker lo hicieron en 1986) y el encuentro cumplió con las expectativas. En esta ocasión el número dos impuso sus cualidades en un O2 Arena en el que se recordó al Federer intratable de años atrás. El suizo, que siempre ha ganado al balear en partidos indoor (3-0) y siempre en las semifinales del Masters, minimizó el buen partido de Nadal en las dos primeras mangas y acabó privándole de saldar con una victoria su primera presencia en el partido decisivo de las Finales ATP.

En la primera manga ya emergió un Federer sublime. El suizo exprimió su repertorio cargado de elegancia para contener el martilleo constante del balear sobre su revés. El helvético rehuyó en todo momento el intercambio de golpes que proponía Nadal y no dudó en arriesgar para impedir el cuerpo a cuerpo. El número uno del mundo se apuntó sus servicios con solvencia y dispuso de una buena oportunidad para desequilibrar el set cuando se colocó 0-30 en el séptimo juego (3-3). El de Basilea reaccionó con clase para salvar la primera situación comprometida del duelo y al siguiente juego obtuvo un break gracias a un espectacular revés cruzado (3-5 y saque). Federer aplicó el manual de cómo jugar un partido en indoor y minimizó el buen nivel ofrecido por Nadal, cuyo plan solo se veía alterado por la excelencia que rozó ayer su adversario. El primer set era del suizo por 3-6 en 32 minutos.

Sin embargo, ni el marcador en contra ni el recital de su adversario iban a minar la moral de Nadal. No había tiempo para lamentarse de la paliza física de las semifinales ante Murray y el mallorquín dobló sus esfuerzos para pelear por cada pelota. El manacorí se cargó de paciencia y fue dando con soluciones para paliar los recursos de Federer, que solo tuvo una grieta en su sólido servicio. Fue en el cuarto juego y Nadal se coló por ella para agarrarse a la final. Los dos mejores jugadores de la temporada blindaron su saque y la ofensiva final del suizo no fue suficiente para separar al mallorquín del segundo set (6-3 en 34 minutos). El manacorí había hecho lo que nadie había conseguido hasta el momento: ganarle una manga al suizo.

En el tercer set Federer seguía moviéndose como los ángeles sobre una superficie en la que juega como si lo hiciera con la Wii en el salón de casa. Solvente al saque y genial en la red, el suizo se deslizaba con pausa por la pista ante un Nadal que comenzó a acumular problemas con su servicio. Los golpes del mallorquín siempre encontraban respuesta al otro lado de la red, donde el helvético no retrocedía ante los ataques.

Federer, como ya había hecho en el primer set, castigó la primera laguna del mallorquín en el cuarto juego. Logró el break (1-3 y saque para el suizo) y Nadal, con la reserva de combustible, trató en vano de aumentar la resistencia. Federer no solo consolidó la ruptura, sino que también logró un nuevo break y puso una distancia insalvable en el marcador (1-5). La corona de maestro ya estaba demasiado cuesta arriba para el balear, que no pidió el ojo del halcón cuando la derecha cruzada de su rival bordeó la línea para zanjar el duelo con un incontestable 6-1. Tras unos segundos de duda, Federer estalló, apretó los puños y se abrazó con un Nadal exhausto.

El palmarés perfecto tendrá que esperar. Agassi seguirá siendo, un año más, el único jugador capaz de conquistar todos los grandes títulos que se ponen en juego en el circuito profesional. El ex número uno de Las Vegas tiene en su haber los cuatro grandes, el oro olímpico, la Copa Davis y el Masters, que se ha convertido en el único trofeo que separa a Nadal de una hoja de servicios marcada por la excelencia.

La victoria supone un doble motivo de satisfacción para Federer, que se embolsa 1.500 puntos ATP y 1,2 millones de euros al haber logrado la corona de maestro sin perder un solo partido. El suizo cierra el año con un gran título más que añadir a su historial y recortando las distancias con Nadal, que sigue dominando el balance de enfrentamientos entre ambos por 15 a 7 y que sigue mandando con autoridad en la ATP. No en vano sus tres victorias en el Round Robin y el pase a la final le han reportado 1000 puntos. La de ayer fue la 18ª final entre ambos y permitió al de Basilea lograr su sexto triunfo.

Clasificación mundial ATP

El suizo Roger Federer le ha recortado 500 puntos al español en la clasificación mundial de tenis.
Nadal, que por primera vez llegaba a una final de la copa Masters, continúa, sin embargo, al frente de la lista con una holgada ventaja de 3.305 puntos.
El británico Andy Murray, semifinalista en Londres (perdió frente a Nadal), releva al sueco Robin Soderling en el cuarto puesto, en el único cambio que se produce dentro de los 50 primeros puestos.

.1. Rafael Nadal (ESP) 12.450
.2. Roger Federer (SUI) 9.145
.3. Novak Djokovic (SRB) 6.035
.4. Andy Murray (GBR) 5.760
.5. Robin Soderling (SWE) 5.580
.6. Tomas Berdych (CZE) 3.955
.7. David Ferrer (ESP) 3.735
.8. Andy Roddick (USA) 3.665
.9. Fernando Verdasco (ESP) 3.240
10. Mikhail Youzhny (RUS) 2.920
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15. Nicolás Almagro (ESP) 2.160
25. Albert Montañés (ESP) 1.495
26. Juan Mónaco (ARG) 1.480
27. David Nalbandian (ARG) 1.480
28. Juan Carlos Ferrero (ESP) 1.415
32. Feliciano López (ESP) 1.300
33. Guillermo García-López (ESP) 1.275
39. Juan Ignacio Chela (ARG) 1.070
41. Marcel Granollers (ESP) 1.021
50. Tommy Robredo (ESP) 915.