El español Rafael Nadal celebra tras ganar un punto al austriaco Juergen Melzer durante la semifinal del torneo de tenis de Roland Garros. | Efe

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Rafael Nadal se siente al nivel perfecto para ganar mañana su quinto Roland Garros pero, como es habitual en él, no se fía de su rival, el sueco Robin Soderling, y un día antes del duelo prometió que se dejaría todo lo que tiene dentro para ganar.

«He entrenado muy bien hoy, y ahora solo pienso en salir a comer con la familia y en disfrutar del día libre, y de que estoy en la final», dijo un relajado Nadal que no obstante sabe que mañana podrá sentir de nuevo tensión.

«Los nervios siempre van a estar ahí. Mañana será un partido muy difícil y solo me valdrá jugar a mi mejor nivel y así lo voy a intentar, y si no me iré a Queen's con la conciencia muy tranquila, porque estoy haciendo una temporada, la mejor de mi vida hasta el momento, y sobre todo de nivel, porque en todos torneos en los que he estado antes de Montecarlo, estuve para ganarlos», comentó. «Ahora hay que intentar hacer el esfuerzo y ganar el de mañana».

«Una final de Roland Garros no se juega cada día, pero si no hubiera ganado en Montecarlo seguramente no estaría aquí», recordó Nadal sobre la gran sesión de tierra que lleva, ganando los tres Masters 1.000 previos, Montecarlo, Roma y Madrid.

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«La temporada puede ser perfecta o casi perfecta. Ganar todos los torneos previos era ya una temporada buenísima y si encima se gana Roland Garros sería perfecta», comentó.

«Estoy a un partido de ser número uno, a mi mejor nivel. En 2008 no jugaba mejor que este año. La temporada es muy positiva después de lo del año pasado. He conseguido jugar a mi mejor nivel otra vez y competir con los mejores. Si pierdo mañana habrá otros objetivos», aseguró Nadal que, a pesar de su experiencia en finales en París, admitió que siente algo especial. «Cada año es distinto pero no se puede jugar por nada más grande», aseguró.

«Enfoco la final como algo más que puede ser un título importante para mi carrera, pero si gano no seré el mejor, ni me cambiará la vida, y si pierdo igual. Por experiencia sé que tanto tras las victorias como las derrotas, a los cinco meses estaremos exactamente igual», dijo.

«Va a ser un partido complicado pero no es lo mismo tirar bombazos desde un metro dentro de la pista que detrás, y eso depende de mí. Mi trabajo es hacerle correr lo más posible y si aún así me gana, felicitarle porque habrá sido el mejor», señaló.