Vedat Muriqi, delantero del Real Mallorca, se lleva las manos a la cabeza en el segundo tiempo del partido disputado este sábado en Cornellà. | Carlos Gil-Roig

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Los futbolistas del Real Mallorca lamentaban este sábado otra salida en falso. Otro desplazamiento del que regresan con las manos vacías. El equipo balear, pese a cuajar un buen primer tiempo y volver a marcar lejos de Son Moix, algo que no hacían desde antes del Mundial de Qatar, enlazaba un nuevo tropiezo vestido de forastero que frena su evolución. En cualquier caso, los futbolistas se mostraban satisfechos con la actitud del grupo y confían en que los dos próximos partidos, en casa contra el Elche y la Real Sociedad, les mantengan en una posición privilegiada.

«No tengo palabras para lo que pasa fuera de casa», señalaba Vedat Muriqi. «Ojalá podamos arreglarlo lo más rápido posible, porque esto es la mejor liga del mundo y aquí no hay bromas. Tenemos que llegar cuanto antes a los 40 puntos y luego soñar», destacaba el kosovar. «Hemos empezado un poco mal el segundo tiempo. Hay que encontrar lo que nos falta y ahora vienen dos partidos seguidos en Mallorca. Hay que hacerlo mejor, que nos apoyen en estos partidos y que sumemos los seis puntos para ver si podemos soñar». El Pirata anotaba en el campo del Espanyol el décimo tanto de la temporada, aunque le quitaba importancia por el resultado final. «Si pierde mi equipo, me da igual si marco o no».

Jaume Costa, por su parte, analizaba el partido desde los errores cometidos por el propio Mallorca. «Nos ha sobrado el fallo del primer gol que es evitable, pero estas cosas pasan. Hoy ha sido un compañero y otro día puedo ser yo. Y los diez primeros minutos segunda parte. Hemos salido muy blanditos, nos han pillado despistados y luego han hecho su juego. Nos han desquiciado».

«El trabajo de los árbitros es muy difícil», continuaba el defensa valenciano al ser interrogado por Alberola Rojas. «Pero si te dicen que van a dar más de siete minutos de añadido y luego solo son seis te están engañando un poco. Estamos teniendo mala suerte, sobre todo fuera de casa porque no están tomando decisiones correctas. Pero son cosas incontrolables. Hay que remar y seguir. Hoy hemos dado un paso adelante y hemos competido muy bien. Es una de las mejores primeras partes que recuerdo aunque no nos haya servido. Es importante corregir errores».

Antonio Raíllo iba un poco en la misma línea que sus compañeros. «El partido no ha sido malo, sino bastante bueno. Les hemos dado de comer nosotros a ellos con errores en la salida del balón. El equipo ha estado bien y ha jugado mejor, pero estamos en una dinámica en la que todo nos penaliza y hay que cambiarlo. Hemos perdido algo de fortaleza defensiva. Hay que volver a conseguirla y crecer de nuevo», concluía el capitán del Mallorca.