Muriqi, de nuevo entrenando en Mallorca. | RCDM

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Tras abrir la operación entrada con las llegadas de Muriqi, Rajkovic y Copete, el Mallorca tiene que empezar a abrir la puerta e iniciar la operación salida para que puedan llegar más jugadores competentes por línea. Jordi Mboula, Mathew Hoppe, Briain Cufré y Álex Alegría están en la rampa de salida. Sin la confianza de Javier Aguirre, el club les ha enseñado la puerta y les ha pedido que trasladen las opciones que tengan. Ninguno de los cuatro ha sido capaz de convencer al cuerpo técnico y actualmente atascan considerablemente el mercado de fichajes del Mallorca.

El caso de Jordi Mboula tiene fácil solución. El catalán tiene ofertas de la liga portugués después de su buen hacer la temporada pasada en el Estoril.    En media temporada se asentó en el once titular portugués y fue protagonista en tres tantos. De hecho, quieren volver a hacerse con sus servicios, pero no pueden afrontar el pago de su traspaso ni de su salario. Misma situación que el Vitória de Guimaraes que también ha tocado la puerta de Son Moix preguntado por la disponibilidad del extremo español.

Mathew Hoppe es el siguiente que tiene que salir en busca de minutos. Con su juventud y con el dinero invertido, se le busca una cesión, tanto dentro como fuera de España. La apuesta fallida de Pablo Ortells no cuenta para Aguirre y éste deberá encontrar un hueco en algún equipo para poder demostrar que los 3,5 millones de euros pagados por el Mallorca no eran en vano. Por ahora, desde Estados Unidos se ha preguntado por su situación en el club, pero sin llegar a un interés concreto.

En la línea defensiva, el único que puede y debe salir es Braian Cufré. El argentino llegó prometiendo diversión y disciplina defensiva y ha terminado con una cesión fallida en el Málaga y con ninguna oportunidad de seguir en el Mallorca. Aterrizó en la isla a cambio de 1,2 millones de euros y acabó siendo suplente de Oliván y perdiendo el sitio de cara a la vuelta a Primera División. En la Costa del Sol no consiguió asentarse en la banda izquierda en la titularidad y alternó bastantes partidos en el banquillo malagueño. Ahora, Aguirre ha terminado muy decepcionado con su rendimiento en Austria y le ha comunicado que se busque una salida, lo que abre el panorama a la entrada de un nuevo lateral zurdo que pueda cumplir el mismo rol que Oliván.

El último que tiene que salir es el eterno apartado. Álex Alegria acumula cuatro mercados consecutivos en la rampa de salida y esta temporada no iba a ser menos. Con minutos residuales en la pretemporada, Javier Aguirre le dejó las cosas claras en Austria y buscará salida. Este caso es el más complicado. El pacense lleva años sin tener continuidad en ninguna de las cesiones que ha tenido en Burgos o Zaragoza. Tan sólo fue importante en el Extremadura, pero una lesión le impidió seguir aportando en un equipo que acabó descendiendo a Segunda B. La temporada pasada en tierras burgalesas su participación fue de menos a más y sin acertar ninguna vez de cara a puerta.

Lago Junior

El costamarfileño es un caso especial. Después de una cesión con resultado nefasto. En el Huesca fue suplente y no contó para Xisco Muñoz. Sin embargo, el jugador africano ha convencido al cuerpo técnico para que pueda aportar en plantilla. Con un rol secundario, Javier Aguirre considera que puede ser importante en la rotación en el carril derecho. A pesar de la confianza que tiene depositada el mexicano, el Mallorca le deja la puerta abierta si le llega una oferta que le convenza para salir.

Para que lleguen nuevas incorporaciones, tienen que dejar salir. En la recepción esperan Rodrigo Battaglia, que está a punto  y se negocia con Zouhair Feddal para completar el centro de la zaga y poder contar con suficientes centrales para poner en práctica la línea de cinco que pretende instaurar Aguirre a lo largo de la temporada.