El equipo que dirigirá Javier Aguirre sigue siendo un bloque de piedra por esculpir. | Efe

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A mitad de camino entre una temporada y otra, el nuevo Mallorca todavía tiene que definirse. Tres semanas después de encadenarse a los muros de la Primera División y a tres semanas de empezar a correr otra vez —el club todavía no ha anunciado la fecha del inicio de los entrenamientos, pero todo apunta a que será la primera semana de julio porque el campeonato empieza el 12 de agosto—, el equipo que dirigirá Javier Aguirre sigue siendo un bloque de piedra por esculpir que necesita ir cobrando forma. Solventado el capítulo del banquillo con la continuidad del mexicano, la dirección deportiva, bajo sospecha, está obligada a sumergirse en las cálidas aguas del mercado en busca de argumentos. Porque por el momento apenas se han registrado movimientos en torno a una plantilla que necesita cirugía en todos las líneas y posiciones.

ENTRADAS. Maffeo, la única alta

Oficialmente el único fichaje concretado es el de Pablo Maffeo. El lateral de Sant Joan Despí se destapó como uno de los laterales más impactantes del campeonato y tras un año de cesión el Mallorca ejecutaba una opción de compra obligatoria por valor de 3,5 millones de euros. Desvinculado del Stuttgart, el defensa ha firmado hasta 2026.

OBJETIVOS. Negociaciones por Muriqi

Necesitado de refuerzos en todas en las cuatro franjas del terreno de juego, el Mallorca tiene en su lista de objetivos a alguno de los inquilinos del vestuario durante los últimos meses. El número uno en esa dirección es Vedat Muriqi, concentrado estos días con la selección de Kosovo. El club balear debe negociar con el Lazio un precio que se adapte a sus planes, aunque parece que será complicado bajar de los diez millones de euros. Otros dos que podrían continuar son Clément Grenier y Rodrigo Battaglia. El francés, que llegó fuera de mercado y con la carta de libertad bajo el brazo, firmó otra temporada opcional y parece decidido a continuar. El argentino, por su parte, todavía tiene un año más de contrato con el Sporting de Portugal, que ya le ha comunicado que no entra en sus planes. Aguirre extrajo su mejor versión y si rebaja su ficha podría seguir vistiendo de rojo.

SALIDAS. Las bajas previstas

Antes incluso de amarrar sobre la hierba de El Sadar una permanencia que se resistió hasta el último momento, el Mallorca ya sabía que ninguno de los tres futbolistas que acababan contrato iban a continuar. Brian Oliván, Manolo Reina y Salva Sevilla eran las primeras bajas confirmadas. Curiosamente, los tres acabaron la Liga siendo titulares e imprescindibles en la pizarra del entrenador. Tres salidas que requieren piezas de recambio y que se unirán a las de otros futbolistas que jugaron a préstamo en Son Moix y que volverán a sus clubes de origen. El caso más claro es el de Fer Niño (Villarreal), protagonista de un curso decepcionante, aunque no el único. Take Kubo, por ejemplo, también debe volver al Real Madrid después de una campaña discreta en la que, además, su rendimiento ha ido de más a menos. O Sergio Rico, que vuelve al PSG.

CEDIDOS. Cinco casos por resolver

Al margen de Joan Sastre, que ya ha dejado de pertenecer al Mallorca para fichar en propiedad por el PAOK, hay cinco jugadores que regresarán este verano tras sus respectivas cesiones: Lago Junior (Huesca), Cufré y Febas (Málaga), Mboula (Estoril) y Álex Alegría (Burgos).