Kohlberg durante un partido del Mallorca. | Carlos Gil-Roig

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Es la eterna promesa de los accionistas, presidentes o dueños del Real Mallorca. En esta ocasión, el presidente Andy Kohlberg aprovechó una entrevista en la revista    ‘Forbes Sports’ para hablar de nuevo del deseo de reformar el estadio de Son Moix y eliminar las pistas de atletismo... aunque cabe recordar que el estadio es municipal y que, antes de realizar cualquier obra, la SAD balear debería contar con el permiso del Ajuntament de Palma.

El mandatario del club balear aprovechará la inyección económica que supone el acuerdo de LaLiga con el fondo de inversión CVC Capital Partners para acometer dicha reforma, tal y como queda reflejado en uno de los términos del acuerdo, que debe destinar un tanto por ciento de la cantidad recibida a la mejora de las infraestructuras. Kohlberg aseguró que tienen previsto reformar el estadio, eliminando las pistas de atletismo, así como mejorar las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Son Bibiloni.

El presidente, no obstante, deja claro que la prioridad absoluta de la entidad pasa por mantener la categoría a final de temporada, algo «clave y vital» para sus planes de futuro. Espera que este año el club acabe con la «montaña rusa» de cambiar de categoría cada año, aspecto que ha sucedido en las últimas seis campañas.

«Les dije a los jugadores que ya soy demasiado mayor para subir y bajar de categoría cada temporada», bromeó.

Kohlberg también apunta que, a pesar de que el Mallorca es uno de los clubes de la categoría que menos recibe por el contrato con el CVC, es un acuerdo que «aumenta las posibilidades a largo plazo de crecimiento en términos de marca e ingresos por derechos de televisión». El presidente se congratula de haber saldado la deuda y que ahora está cifrada en unos «7 millones de euros».

En cuanto a la visión a largo plazo, Kolhberg apunta que la estrategia requiere convertirse en el «mejor de su clase» en tres áreas: incorporaciones de futbolistas, desarrollo de jugadores de las inferiores y mejorar la experiencia de los aficionados en el campo.