Vicente Moreno dando instrucciones a sus jugadores. | M.A.BORRÀS

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No era un partido más. El de este viernes llevaba consigo un enorme componente sentimental para Vicente Moreno, que se reencontró con los medios isleños tras una derrota que escuece y que deja «mal cuerpo» al técnico valenciano y a un Espanyol que pagó sus «imprecisiones» en Son Moix. Allí fue recibido Moreno con división de opiniones por parte de la grada, aunque se oyeron pitos que dejaron patente el descontento de un sector de la hinchada con la salida del técnico, recibido ya desde la llegada del equipo con disconformidad en los exteriores del estadio. Restó importancia el ahora entrenador blanquiazul a esos hechos y se mostró de nuevo agradecido por lo vivido y recibido esas tres temporadas que estuvo en el banquillo de Son Moix.

«Me siento partícipe de todo lo que pase aquí, de las alegrías y las decepciones. Una parte de ellas es mía», afirmaba en la sala de prensa el preparador valenciano, quien a la hora de salir al paso por las críticas recibidas a algunas de sus palabras. «Lo que digo, es lo que digo, las interpretaciones, después, dependen de la buena o la mala fe. He visto y he vivido de todo, pero sólo puedo dar las gracias a la afición», refería.

Y prosiguió recordando que «yo sólo elogio, les felicito porque lo que he vivido aquí es algo muy grande. Por ello, me sentiré partícipe de todo lo que pase aquí», afirmó Moreno, quien pese a los pitos oídos ayer a su salida al campo se siente «en casa, noto el cariño de la gente. Pero una cosa es lo que se dice y otra lo que se interpreta», recordaba.

Cuestionado sobre su salida del Mallorca para firmar con el Espanyol y la falta de explicaciones de cara a la hinchada, quiso dar su punto de vista un Vicente Moreno que se aferró a su discurso para justificar lo ocurrido en unos momentos de dificultad a nivel de crisis sanitaria y dada la trascendencia de su decisión. «En la vida, hay situaciones que se dan como s dan... Tal vez por prenura, necesidad... Puede ser que aquí, en un hotel me habría despedido, por la situación era la que era, con el COVID», explicaba.

Decisión

Y siguió defendiendo sus argumentos al decir que «hay que tomar decisiones en la vida que se pueden aceptar o no. Me despedí como en ese momento tocaba, con buena voluntad y no puedo hablar nada malo». Y ad mitió que «probablemente, pude dar más explicaciones, pero no se ha sido justo con cosas que se han dicho, que son mentira», afirmaba con rotundidad.

Y ahí salió el debate generado por el debut en Primera de Luka Romero, de la mano de Moreno y ante el Real Madrid. Y el técnico supo defender sus argumentos: «Fue por merecimientos del chico, y porque era el entrenador y lo decidí así. Además, luego jugó en Segunda... A partie de ahí, ya no sé qué es lo que pasó», relataba Vicente Moreno, quien volvió a ser contundente al mantener en su alocución en sala de prensa que «en todas las explicaciones, todo ha ido en mi contra».