Luis García Plaza, durante el partido. | Carlos Gil-Roig

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De la oportunidad para demarrar en la clasificación a igualar la peor serie de resultados de toda la temporada. El Mallorca acabó de enterrar en Fuenlabrada el colchón que le separaba del Espanyol y acabó cediendo un punto ante el convoy de perseguidores —Almería, Leganés y Sporting— en el peor momento posible. Irreconocible desde el calentamiento, el equipo de Luis García tardó solo media función en derretirse y dejó una imagen que nada tiene que ver con la que había proyectado en los últimos meses. Una serie de errores en cadena le vaciaron los bolsillos para forzar su segunda derrota consecutiva en un desplazamiento y permitir a la escuadra madrileña aprobar su principal asignatura pendiente: no ganaba en el Fernando Torres desde hacía más de medio año, con un triunfo contra el Albacete (26 de septiembre, 1-0) que no había tenido continuidad en los trece partidos que vinieron después.

Con su tercer tropiezo seguido —los de Luis García Plaza venían de perder en El Molinón contra el Sporting (2-0) y de empatar en Son Moix contra el Oviedo (0-0)—, el Mallorca fotocopiaba la que era su racha más negra hasta el momento. Ese único lunar en su trayectoria estaba localizado en el cambio de año y también contaba con la implicación del Fuenlabrada, que fue precisamente el que prendió la mecha. Todavía con Sandoval a los mandos, el cuadro madrileño se impuso en Son Moix en un accidentado encuentro (2-3) y amargó el cierre del 2020 a un equipo que, como ahora, también le cedía en ese momento el liderato al Espanyol.

El Mallorca descorchó el mes de enero con un empate en Oviedo que dejó un poso agridulce porque dilapidó a balón parado una renta de dos goles (2-2). En cualquier caso, metió un punto en la hucha. Como hizo hace una semana en Son Moix contra el mismo enemigo.

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El adversario que remató aquella mala racha que hasta ahora había servido de referencia en lo negativo fue Las Palmas, que esta semana también aparecerá al final del pasillo mallorquinista. El cuadro canario desnudó al Mallorca con un tanto de Araujo (0-1) y lo metió en un agujero del que saldría al partido siguiente con una contundente victoria en Vallecas (1-3). Anoche se repitió la historia en el recibidor de una semana que se preveía decisiva, ya que este jueves (19.00 horas) el Leganés pasará por la caja de Son Moix y el domingo habrá que visitar el estadio de Gran Canaria.

«La primera parte es lo peor que nos ha pasado desde que nos hemos juntado», explicaba tras el encuentro Luis García Plaza. «Nos han superado en todo, a mí el primero, pero ahora hay que seguir y volver a leventarse», decía el técnico.

El entrenador arropó públicamente a los jugadores. «Hay que darles confianza a unos futbolistas que se están dejando la piel en cada partido».