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Alcanzar la cifra de mil partidos en Primera División supone echar la mirada atrás y abrazar con nostalgia un pasado en ocasiones brillante y en otras oscuro. Porque la historia del Real Mallorca está repleta de saltos al vacío sin red y a su vez, de agarrar una delgada rama para sujetarse y sacar la cabeza a flote.

En muchas ocasiones se ha estado al borde del precipicio, pero siempre ha logrado salir a flote. Siempre. El primer año en la gloria fue tras el ascenso de Vallejo. Al término de la temporada 59/60 el equipo balear asomaba por primera vez en la máxima categoría. La épica celebración desbordó todas las previsiones y el curso siguiente empezaba el apasionante viaje por la máxima categoría. Con Jaime Rosselló en la presidencia y Juan Carlos Lorenzo en el banquillo, el equipo balear había pasado en apenas dos años de militar en Tercera a meterse en Primera.

En debut en la máxima categoría arrancó con Lorenzo en el banquillo y acabó con José Luis Saso en un claro indicativo de que no sería fácil la consolidación de entrenadores en el andar por la máxima categoría. Ellos abrieron el camino y con el paso de los años fueron aterrizando en el banquillo primero del Sitjar y después de Son Moix técnicos de un prestigio altísimo. Koldo Aguirre, Lucien Müller, Satur Grech, Héctor Cúper, Luis Aragonés, Fernando Vázquez, Serra Ferrer, Gregorio Manzano y a esta larga lista de principales ilustres hay que añadir ya por méritos propios el nombre de Vicente Moreno. El técnico valenciano tiene ya un espacio brillante reservado en la historia del club por los éxitos conseguidos y por meter al Mallorca en Primera tras cogerlo en Segunda División B.

Gregorio Manzano ha sido el técnico que más partidos ha dirigido, en total 221 encuentros divididos en tres etapas diferentes. La última fue cuando no pudo evitar el descenso de categoría en lo que fue el último descenso a Segunda División. Los años dorados en Primera División se vivieron con Serra Ferrer, Héctor Cúper y Luis Aragonés en el banquillo. Con el de sa Pobla el equipo terminó sexto la temporada 86/87. Fue el año donde el equipo rojillo hubiera debutado en Europa de no ser por el invento del playoff, que impidió a los baleares meterse en UEFA. Ya con Cúper en el banquillo el equipo terminó quinto la temporada 97/98 y tercero la 98/99. Posición que repetiría con Aragonés el curso 2000/01.

Fueron años inolvidables donde el equipo balear se hizo grande en la Liga español y también logró dejar su impronta en Europa. Pero si el capítulo de entrenadores el Mallorca ha sido un club donde ha podido contar con técnicos ‘top’, no se ha quedado nada corto en cuanto a grandes futbolistas. Posiblemente el mejor futbolista en la historia del conjunto balear ha sido Samuel Etoo, autor de 54 goles vistiendo la casaca mallorquinista. Goleadores de lujo también han sido hombres como Arango, Casadesús, Güiza, que llegó a ser ‘Pichichi’ de la máxima categoría, Webó, Ibagaza, Aduriz, Magdaleno, Luque y Castro.

Nombres que se unen a ilustres de primer nivel como Miquel Àngel Nadal, junto con Etoo, uno de los más brillantes futbolistas que han gozado del honor de vestir de rojo. El de Manacor es quien más veces lo ha hecho, un total de 255 partidos. Le siguen jugadores de un carácter especial como Nunes, Olaizola o Ibagaza. Sin olvidar al capitán Chichi Soler o a Pep Lluís Martí.

Los mil partidos en la máxima categoría se reparten en 28 temporadas en la máxima categoría. De ellas, el periodo más longevo sin descender alcanzó las 16 campañas seguidas, concretamente las que van desde el curso 1997/1998 hasta el 2012/2013. Fueron los años dorados del mallorquinismo, temporadas inolvidables donde el equipo balear llegó a ser un grande de Primera, donde incomodó a Barça y Madrid y donde acostumbró a la afición a ver a su equipo viajar por Europa. Fue al término del curso 2013 cuando el equipo volvió a moder el barro de Segunda y a final de la 2017 llegaba la terrible sensación de caer a Segunda División B. A partir de ahí, y una vez tocado fondo, el club resucitó de sus propias cenizas y regresó apenas dos años después a la máxima categoría, un precisoso trofeo que ahora hay que tratar de mantener como sea.

Históricos directivos como Jaume Rosselló, Miquel Contestí, Miquel Dalmau, Tomeu Beltrán, Antonio Asensio, Mateu Alemany combinan ahora con Robert Sarver, el máximo accionista del club que trata de llevar a la entidad a una nueva dimensión y sobre todo a consolidar una vez más un tesoro llamado Primera.