Los jugadores del Real Mallorca celebran la victoria sobre el Eibar en Son Moix. | Jaume Morey

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Empujado a las dudas, masacrado por los penaltis y las lesiones en los últimos días, con escasos puntos en las alforjas y el fuego del descenso oteando el horizonte, el Real Mallorca comienza a adentrarse en un laberinto en su regreso a la Tierra Prometida. Tres días después de doblar la rodilla en Getafe en una batalla que dejó más heridos que fútbol, el grupo de Vicente Moreno buscará esta tarde la reacción ante un Atlético de Madrid que se ha dejado el liderato y parte de su vitola de claro aspirante al título en sus dos últimas citas.

La derrota en Anoeta y el empate del Wanda frente al Celta -en ambos se quedó sin marcar- han encendido todas las alarmas por los pasillos del Metropolitano. Con la intención de despejar esas incógnitas y de ganar al Mallorca por primera vez como entrenador atlético, Diego Simeone podría apostar por la JMC (Joao, Morata y Costa) por primera vez desde el inicio.

La presencia del primer ‘grande’ de la temporada ha desbordado todas las previsiones. El club anunció que había agotado todas las entradas para un duelo que se disputa a las siete de la tarde de un día laborable. Una muestra más de las ganas de fútbol de etiqueta que tiene Son Moix después de superar la travesía por el desierto.

El encuentro llega con los restos del fuego del Coliseum Alfonso Pérez todavía visibles. Salva Sevilla y Baba Rahman, retirados al cuarto de hora por sendas contusiones, siguen en la enfermería, aunque Moreno espera recuperar para la causa al centrocampista andaluz, una pieza clave en su engranaje. Es poco probable que llegue Rahman, por lo que su compatriota Lumor ocuparía el lateral.

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El internacional ghanés se verá las caras con Joao Félix, toda ua prueba de fuego parfa un futbolista que a nivel defensivo presenta numerosas carencias.

Vicente Moreno modificará algún capítulo de su guión al tratarse de una semana con tres partidos. Take Kubo podría ser la gran novedad en el once inicial después de las buenas prestaciones ofrecidas en las últimas jornadas. En apenas dos ratos, el japonés ha provocado un penalti -ante el Athletic que falló Abdón- y ha asistido a Budimir en la acción del primer gol conseguido en Getafe. Kubo tiene chispa, desborde y talento. Moreno quiere ir con calma con él -al que mima en privado- aunque para la cita de esta tarde podría reservarle una plaza entre los elegidos.

Tampoco se esperan muchos cambios más. Es poco probable que apueste por dos puntas, aunque Budimir se encontró más cómodo con Álex Alegría a su lado, o que cambie los extremos. Las bajas de Raíllo -casi seguro- y Sedlar obligarán a Moreno a calcar el centro de la zaga con Valjent y Xisco Campos, que el domingo se convirtió en el jugador más veterano en debutar como titular en Primera desde 1935.

Apenas han transcurrido cinco jornadas y toda la hinchada hubiera firmado hace unos meses jugar ante el Atlético, pero el Mallorca necesita reencontrarse con la victoria para frenar la caída -un punto de los doce últimos- y asomar la cabeza a la superficie.
Da la sensación de que el equipo compite en cada partido y no baja los brazos, pero también de que con eso no basta para sumar. Cualquier rival le hace daño a la mínima y eso llega a minar la moral de un grupo que quiere resurgir. En Son Moix se presenta hoy uno de los mejores tridentes del Planeta Fútbol. Simeone confiará en Joao Félix, Diego Costa y Álvaro Morata para intentar acabar con la maldición que le persigue cada vez que se enfrenta al Mallorca... Un aliciente más para un partido grande.