Los jugadores del Mallorca festejan el primer tanto del partido, obra de Leo Suárez, en Son Moix. | Pere Bota

Con fútbol, buen juego, un líder inesperado como Dani Rodríguez y en un Son Moix vestido de gala, el Real Mallorca golpeó primero al Albacete en el playoff de ascenso a Primera División. El equipo balear tumbó a su rival con goles de Leo Suárez y Dani Rodríguez en un encuentro casi perfecto, regado de ocasiones y de penaltis no señalados en ambas áreas.

Como en las grandes ocasiones, el conjunto isleño y la grada se cohesionaron para generar la atmósfera ideal. Es solo el primer paso, pero si el Mallorca es capaz de rematar la faena el domingo en el Carlos Belmonte, el anhelado regreso a la élite estará más cerca que nunca (2-0).

Las molestias de Aridai y Budimir, que enviaron al canario al banquillo y al croata a la grada, provocaron un cambio de cromos en el once predilecto del técnico. Vicente Moreno taponó esa hemorragia ofensiva con Leo Suárez y Abdón Prats, dos hombres que cocinaron la acción del tanto que abrió la noche.

El Mallorca entró al partido con las ideas claras y con Dani Rodríguez al mando de las operaciones. El gallego, más enchufado que nunca, provocó los primeros aplausos en un Son Moix entregado y con ganas de fútbol. A los trece segundos Abdón cazó un balón suelto fuera del área que se marchó desviado. Era el tratado de intenciones de un Mallorca agitado que vivió en terreno enemigo durante casi todo el primer acto.

A los cuatro minutos, Dani Rodríguez quebró a Gorosito dentro del área y acabó en la lona. El colegiado Pulido Santana, pésimo, no señaló penalti a pesar de la claridad del derribo y mandó seguir ante la ira de la hinchada. Pero no levantó el pie ni el Mallorca ni Dani Rodríguez. Con Sastre y Estupiñán acampados arriba, Pedraza mirando por el retrovisor y Leo Suárez con ganas, el grupo balear comenzó a generar oportunidades. Lo intentaron el gallego y el argentino con dos disparos que atajó Tomeu Nadal. Incluso Lago Junior lo intentó con un disparo desviado.

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En el ecuador del primer acto, llegó el gol. Estupiñán arrancó por su banda, asistió a Abdón y éste vio cómo entraba Leo Suárez, solo, por su carril derecho en una diagonal perfecta. El argentino, con temple y maestría, cruzó de rosca con la izquierda ante Tomeu Nadal.
El Albacete respondió con un centro lateral y una caída de Zozulia ante Marc Pedraza que protestó el banquilo manchego.

El partido y la noche se tomaron un respiro. Una bocanada de calma en medio de tanta tensión. De nuevo una cabalgada de Dani Rodríguez agitó a la afición, más entregada a la causa que nunca, pero su afán por marcar hizo que se precipitara en un disparo cuando Leo estaba en mejor situación.

En los cinco últimos minutos apretó el Alba con una falta desde la frontal y un par de centros que resolvieron bien Raíllo y Valjent.

El Albacete abrió la segunda parte con una marcha más, algún córner y la rebeldía de su dúpla Manaj-Zozulia que calentó el ambiente. Pero el Mallorca se deshizo de esas ataduras con una falta de Leo Suárez que obligó a Tomeu Nadal a ganarse el sueldo. Lo probaron también Sastre, Abdón y Lago hasta que llegó un minuto con dos penaltis claros, uno en cada área, que Pulido Santana, horrible toda la noche, no señaló. El primero de Raíllo a Zozulia y el segundo de Fran García a Leo Suárez.

El Mallorca no le perdió la cara y buscó el segundo con ganas. Lago soltó dos latigazos y Estupiñán, muy activo, otro disparo que murió en los guantes del portero manacorí.
Moreno refrescó ideas y jugadores. Aridai y Álex López entraron por Leo y Abdón, dos de los héroes de un duelo que acabó a lo grande. Con un golazo de Dani Rodríguez que afianza el sueño del ascenso en una de esas noches que ya están archivadas en la memoria. Toca disfrutar.